The Phantom (El hombre enmascarado)

GÉNERO: Acción, Aventuras
DIRECTOR: Simon Wincer
TÍTULO ORIGINAL: The Phantom
PAÍS: EE.UU.
AÑO: 1996
DURACIÓN: 100 minutos
GUIÓN: Jeffrey Boam sobre el personaje creado por Lee Falk
FOTOGRAFÍA: David Burr (Imágenes Paramount Pictures)
MÚSICA: David Newman

📄 SINOPSIS:

En 1939, en la Isla de Bengala, un hombre llamado Quill, enviado por el magnate neoyorquino Drax, roba una de las calaveras de Tuganda. Sobre ellas se dice que son tres: una de oro, otra de plata y una última de jade… y que juntas podrían conferir al que las posee un poder suficiente para cambiar el orden mundial. Pero antes de que Quill logre huir, un vigilante de la isla, llamado el espíritu que camina, va tras él. Muy pronto quedará claro que Quill, y la hermandad que representa, seguirán en su afán de reunir las calaveras. Para detenerlos, El fantasma tendrá que actuar fuera de su isla y viajar hasta Nueva York con su identidad de Kit Walker. (Cineycine).

Todo empezó hace mucho tiempo, cuando un barco mercante fue abordado por piratas de la hermandad Sengh. Un muchacho vio con impotencia como su padre era asesinado por el capitán de los piratas. El joven saltó por la borda hasta llegar a una misteriosa isla llamada Bengala. La tribu Tuganda lo acogió y le obsequió con un anillo. Cuando creció, y se hizo hombre, se convirtió en: ‘The Phantom (El hombre enmascarado)’.

“Satán, alguien nos necesita” (El fantasma)

Crítica de The Phantom (El hombre enmascarado)

Hay una tendencia errónea a creer que The Shadow (La Sombra) (Russell Mulcahy, 1994) y ‘The Phantom (El hombre enmascarado)’ (1996) tienen alguna relación en sus adaptaciones cinematográficas. Y esa tendencia existe más por estilo, colores, ambientación, época y personajes precursores de las tiras de cómic que por otros motivos más reales. Sin embargo, el film protagonizado por Alec Baldwin fue una producción de Universal. Mientras que en el que hoy nos ocupa fue la Paramount quién puso el dinero. De resto, salvo el estilo retro de superhéroes de los años treinta, no hay más relación entre ambas películas. Bueno sí, que las dos se hicieron a rebufo del éxito de ‘Dick Tracy’ (Warren Beatty 1990)… y que tanto una como la otra fueron sendos fracasos de taquilla. Finalmente acabaron por encontrar su hueco en el video, los pases por televisión y cierta fama de films de culto.

‘The Phantom’ contó con una más que notable inversión de 45 millones de dólares para el verano de 1996. Dinero que pensaban sería fácil de recuperar y que daría ganancias. Para ello se basaron en la fórmula del éxito del verano anterior de Batman vuelve (Joel Schumacher, 1995). El estreno en Estados Unidos tuvo lugar el 7 de junio de 1996 y se saldó con un desolador fiasco. Tan solo 5 millones en la taquilla norteamericana durante ese único mes que estuvo en cartelera.

El rodaje de esta aventura selvática se extendió por Australia, Tailandia y la mitificada Mansión Playboy. Esta última hizo las veces de la casa de la familia Walker. Jeffrey Boam hiló fino en el libreto para unir varias de las historias originales sobre ‘The Phantom’. Historias que, en su día, inmortalizara Lee Falk. Todo ello en un script y trama que pudieran servir como entradilla para la acción y la aventura. Por su parte, Simon Wincer, director australiano de interesante bagaje muy unido al western y las epopeyas de aventuras, fue quién se sentó en la silla del director. Sin duda, esta fue la mayor empresa de su vida. Después del fracaso del film se le cerraron las puertas de las grandes ligas. En 2001, intentó reverdecer viejos laureles junto a Paul Hogan en ‘Cocodrilo Dundee en Los Ángeles’. Pero su tren ya había pasado.

Realmente el conjunto está francamente bien resuelto. El film avanza imparable en una mezcla de aventuras de tono ligero, contrapunto de acción adulta y seca con un despliegue de medios incontestable. La fotografía es imponente, sobre todo en lo que tiene que ver con las partes en la isla de Bengala. También destaca una bien llevada ambientación retro de un Nueva York que encaraba el final de la década de los 30… En la película no hay tiempos muertos. Y el MacGuffin resulta potente, aunque no represente nada nuevo si se han visto ya los films de, por ejemplo, Indiana Jones. La saga del famoso arqueólogo es una influencia absoluta en cuanto a estilo de lo que aquí se quería contar. Y, en determinado momento, cuando el libreto parece no poder dar más, entonces los actores se encargan de animar la fiesta.

Teniendo en cuenta lo comentado, es innegable que estamos ante un film que siempre apetece ver. Más aún, si uno es fan de las aventuras y la acción en parajes selváticos. Además de por la llamativa postal que representa ver a un enmascarado de traje violeta y dibujos de calaveras, a galope en un caballo blanco. Un héroe tan solo armado con dos pistolas y su potente físico. La fotografía del evento de David Burr ayuda a insertar trucajes, set-pieces de acción complicadas, momentos de alta flipación y toda la mitología de ‘The Phantom’. La misma nunca da la sensación de acartonamiento, falta de medios o infrautilización de los mismos. Por último, la música cuenta con una partitura bastante convincente obra de David Newman. Hablamos de todo un experto en score para comedias y films familiares.

El protagonista del evento fue un actor que en los noventa parecía apuntar alto. Pero nunca terminó de romper el cascarón como protagonista. Me refiero a Billy Zane. Su rol de villano en ‘Titanic’ (James Cameron, 1997), al año siguiente, acabó por enterrar sus posibilidades de convertirse en un actor de grandes marquesinas. Aunque lo cierto es que Zane lo dio todo en su recreación de “El fantasma que camina”, tanto físicamente como a nivel de carisma, audacia y despliegue de encantos. En ese aspecto es irreprochable su labor en el largometraje. Otro tema diferente hubiese sido que una producción como esta necesitara de una estrella… y no solo de un actor medianamente conocido como era Zane.

Al margen de Zane, sobresalen otros actores. Entre ellos está James Remar como Quill, un saqueador y asesino que afirma haber matado antes al fantasma. Dura labor la suya desde el minuto uno como el gran enemigo físico del héroe. El interés amoroso cae en manos de Kristy Swanson. Da vida a Diana Palmer, una corajuda niña de familia bien que no acepta de buen grado su rol en la sociedad que le ha tocado vivir. Ojo también a la presencia de Catherine Zeta-Jones como Sala, una femme-fatale embutida en cuero negro que pronto siente una especial atracción, no correspondida, por el Fantasma.

En otros roles encontramos al veterano Patrick McGoohan en una espectral aparición como el padre del actual Fantasma. Bill Smitrovich es Dave Palmer, el tío de Diana y un importante miembro de la sociedad que busca desenmascarar a Drax. Este personaje está interpretado por Treat Williams abrazando desde el minuto uno el papel de villano principal de doble vertiente. Comienza como una figura amenazante para acabar, según va acumulando calaveras, como un maloso circense, en lo que parece un cambio de registro que, seguramente, tendría alguna explicación en el metraje eliminado. Por último, está todo un maloso licenciado como Cary Hiroyuki Tagawa encarnando a Kabin Sheng.

“Dios ha muerto. Y las tinieblas dominan la tierra. América está en la ruina económica… reina el caos. Pero, como siempre he dicho, incluso hay oportunidades en el caos. Cuando las tres calaveras se unan poseerán una fuerza más poderosa que cualquier ejército de la tierra” (Drax)

En resumidas cuentas.
Termino esta crítica de The Phantom (El hombre enmascarado), una aventura desenfadada y altamente entretenida. Muy típica de los años noventa y en donde el espíritu de serie B flota por el aire durante todo el tiempo. La entrada y salida de ‘El espíritu que camina’ a cines, un personaje con aura y una gran fascinación, con algo más de suerte seguro hubiese dado para mucho más.

Tráiler de The Phantom (El hombre enmascarado)

+ Lo mejor:

Su tono despreocupado. La mitología que deja entrever acerca del personaje principal. El innegable intento por ganarse la inmortalidad de Billy Zane. Dos villanos a cargo de gente tan solvente en dichas lides como James Remar y Cary Hiroyuki-Tagawa.

- Lo peor:

Los abruptos cambios de rumbo en los personajes de Sala y Drax. Cierto vaivén cómico en determinados momentos. La escena del avión y el caballo a galope era tan imposible en 1996 como hoy día.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
7
GUIÓN
6
REPARTO
7
6

J. Glez

Crítico de cine especializado en análisis cinematográfico y reseñas detalladas de películas.
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