Mulholland Falls (La brigada del sombrero)

GÉNERO: Cine Negro, Thriller
DIRECTOR: Lee Tamahori
TÍTULO ORIGINAL: Mulholland Falls
PAÍS: EE.UU.
AÑO: 1996
DURACIÓN: 107 minutos
GUIÓN: Peter Dexter y Floyd Mutrux
FOTOGRAFÍA: Haskell Wexler
MÚSICA: Dave Grusin

📄 SINOPSIS:

Max Hoover lidera un escuadrón independiente de la policía de L.A. que actúa con métodos sin contemplaciones. Su objetivo es mantener el orden y su forma de actuar debe ser directa y sin capas grises. Es entonces cuando una joven aparece asesinada a las afueras con todos los huesos del cuerpo rotos. No mucho tiempo después, Max recibe una película sin sonido. La cinta desvela que la chica estaba relacionada con gente importante. Cuanto más investiga su brigada… más lejos de su jurisdicción les lleva el caso. Y más gente se interesa porque lo dejen. (Cineycine).

“Escucha, Jack. No tenemos crimen organizado en Los Ángeles y queremos seguir sin tenerlo, francamente. Así que quiero que hagas una cosa. Quiero que mires alrededor y nunca olvides este lugar. Este siempre será tu camino de regreso a Chicago. El despeñadero de Mulholland…”. Nick Nolte lidera a los tipos duros de ‘Mulholland Falls (La brigada del sombrero)’.

“Esto no es América. Es Los Ángeles” (Max Hoover)

Crítica de Mulholland Falls (La brigada del sombrero)

Resulta interesante comprobar como el cineasta neozelandés Lee Tamahori entró en Hollywood tras firmar ‘Guerreros de antaño’ (1994). Y fue para ponerse detrás de las cámaras de una película que poco o nada tenía que ver con aquella. Hablamos de ‘Mulholland Falls (La brigada del sombrero)’. Estamos ante una muestra de cine negro clásico. Un film que presenta una clara inspiración en otra obra de un cineasta no americano que hizo carrera en la Meca del cine como fue Roman Polanksi. Nos referimos claramente aChinatown (1974).

El ambiente en ambas películas es muy parecido. Por su parte, la música busca claramente el estilo de aquella. La época tan sólo cambia ligeramente puesto que allí estaban en los años cuarenta y aquí en la década de los 50. Y, además, ambas adaptan historias basadas en hechos y/o personajes reales… pero bien podríamos decir que hasta aquí llegan las comparaciones. Y es que ‘Chinatown’ es una obra magna conocida por cinéfilos de todas las épocas y, por el contrario, ‘Mulholland Falls’ es un film claramente olvidado por todos. Estamos ante una producción a cargo de la dinastía de los Zanuck, en asociación con la productora Largo Entertainment y al amparo de una “major” como la MGM. 30 millones de dólares fue su presupuesto saldado con un severo fracaso de taquilla y frialdad a cargo de los críticos.

Realmente, ¿Estamos ante un largometraje injustamente olvidado? Sinceramente creo que sí. Y lo pienso así porque ‘Mulholland Falls’ es una muestra de cine negro plenamente efectiva. La película resulta contundente, con personajes muy bien dibujados e interpretaciones más que interesantes dentro de un reparto inacabable de actores y actrices. Asimismo, la época está precisamente recreada, el guión logra mantener cierta intriga en cuanto al MacGuffin del mismo y, además, incorpora una serie de sentencias y secuencias a reivindicar. La trama recoge varios aspectos importantes tales como: un misterioso asesinato, corrupción, abusos de poder, conspiraciones gubernamentales, el paso a la industrialización, gánsteres de renombre, polis duros, federales trajeados y encantados de conocerse, y femme fatales. Todo esto está presente y nada luce falso o acartonado. La tensión y el suspense se logran mantener en buenas dosis hasta el final.

El libreto fue conocido en España con el subtítulo ‘La brigada del sombrero’. La misma da nombre al escuadrón de policías que comanda Max Hoover (no el famoso Hoover del FBI, el otro Hoover). El script lo firmarían Peter Dexter y Floyd Mutrux, ninguno de los dos un número uno en su ámbito. Sin embargo, resuelven bastante bien la papeleta… En cualquier caso, y más allá del dibujo de personajes y la precisión de la época descrita, queda sobre todo el personaje central: un policía sin dobleces a cargo de un monumental Nick Nolte, un intérprete ciertamente infravalorado por su disoluta vida fuera de los focos. Pero, sin duda, un actor de los más grandes y versátiles del cine americano de todos los tiempos. Ya solo por semejante construcción actoral vale la pena el visionado de la cinta.

En los aspectos técnicos destaca la muy bien llevada, y conseguida, fotografía. Las imágenes nos ofrecen una ciudad en plena expansión como Los Ángeles a cargo de un director de fotografía de gran bagaje como Haskell Wexler. Resalta su amplio gusto por retratar parajes áridos y desérticos, lo cual tiene una explicación clara en el film. La banda sonora instrumental, que intenta evocar clásicos pasados, va a parar a manos de Dave Grusin. Y antes de pasar con el elenco les avanzamos que es imposible citar a todos los actores y actrices de este larguísimo reparto. Así pues, y más allá de que están presentes en la ficha artística que acompaña a la reseña, mencionaremos a los más importantes. Y en los cameos a los que más peso argumental adquieren.

En la plantilla actoral está Nick Nolte como Max Hoover. El duro actor es el auténtico jefe de patio. Lo es nada más empezar el film… y lo sigue siendo cuando se va descubriendo el cadáver de la joven y las ramificaciones del caso. Monumental actuación la suya en su doble vertiente: la de policía indomable y la de marido. Sus compañeros de armas por este orden son: Chazz Palminteri (Coolidge), Michael Madsen (Eddie) y Chris Penn (Arthur). Los tres asumen la jefatura de Hoover y le siguen hasta el final sin cuestionar sus órdenes. El que más peso tiene de todos ellos es Palminteri/Coolidge. Queda para el recuerdo la escena que termina con un: “A mi psiquiatra no le gustará esto”.

En el bando de los militares encontramos a John Malkovich como el General Timms, un papel de estar en casa esperando a que todo se resuelva. Treat Williams es el coronel Fitzgerald destacando por su pose amenazante desde el minuto uno. Su mano derecha es Kyle Chandler como el Capitán. De la parte femenina destacar a Jennifer Connelly como Allison, un rol con una hipnótica presencia y visualizado por entero en flashbacks y películas mudas. Sin duda, fue uno de esos papeles que ponen a una actriz prometedora en la cresta de la ola. Por su parte, Melanie Griffith es Kate, la amante esposa de Hoover.

Ya terminando tenemos a Andrew McCarthy como Jimmy Fields, un papel en la línea de los inmortalizados por Peter Lorre en los clásicos en blanco y negro del género. Es un surtidor de información de manual y uno de esos roles que acaba por poner nervioso. Quedan como cameos a destacar Daniel Baldwin (McCafferty), Bruce Dern (jefe Parker) y William Petersen (Jack Flynn). Este último protagonizando una secuencia que merece ser de las más recordadas teniendo como punto de partida el despeñadero de Mulholland.

“Aquello es propiedad federal. Esto ya no. Esto es Los Ángeles. Mi ciudad. Aquí estás ilegalmente. Aquí te puedo detener, quemarte la casa, follarme a tu mujer y matarte al perro. Lo único que pudiera librarte a ti es que no te hubiera encontrado. Pero te he encontrado…” (Max Hoover)

En resumidas cuentas.
Acabo esta crítica de Mulholland Falls (La brigada del sombrero), una buena muestra de género que sobresale por su inabarcable reparto… destacando de entre todos ellos un gran Nick Nolte, uno de los actores claves de los ochenta y noventa. Destaca también por su pozo a un cine pasado que siempre brillaba visualmente estimulante, a pesar de la romantización del mismo. Si les gusta el cine negro clásico, entonces no les defraudará.

Tráiler de Mulholland Falls (La brigada del sombrero)

+ Lo mejor:

Nick Nolte y su mini-ejército de policías. El juego de cameos inesperados. Ambientación realmente notable. El público desea ir con el protagonista hasta el final aun sabiendo que las consecuencias serán demoledoras. El explicativo prólogo de los créditos esconde mucho más de lo que parece a simple vista. Posterior, y casualmente, se volvería a ciertos temas aquí expuestos en una película que si contó con apoyo de crítica, público y premios estrenada al año siguiente como fue ‘L.A. Confidential’.

- Lo peor:

En las tres secuencias en las que sale, John Malkovich está en tres tonos diferentes, lo que hace pensar que se eliminó bastante de su personaje. Es la clase de películas que, para llegar más alto, necesitaba de un cineasta dispuesto a ir más allá del molde establecido… y Lee Tamahori nunca fue de esos.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
7.5
GUIÓN
6.5
REPARTO
8
7.3

J. Glez

Crítico de cine especializado en análisis cinematográfico y reseñas detalladas de películas.
Etiquetas relacionadas

Scroll al inicio