Motor City

GÉNERO: Acción, Romance, Thriller
DIRECTOR: Potsy Ponciroli
TÍTULO ORIGINAL: Motor City
PAÍS: EE.UU.
AÑO: 2024
DURACIÓN: 103 minutos
GUIÓN: Chad St. John
FOTOGRAFÍA: John Matysiak (Imágenes vía Vértice 360)
MÚSICA: Steve Jablonsky

📄 SINOPSIS:

Detroit, 1977. John Miller es un obrero que finalmente ha conseguido la estabilidad en su humilde vida al comprometerse con su amada, Sophia. Sin embargo, en ese mismo instante, toda su felicidad le será arrebatada al caer en la trampa de un fantasma del pasado y dar con sus huesos en la cárcel. (Cineycine).

“La falta de diálogo no es una limitación. Es una invitación para que el público se involucre de forma más visceral siguiendo cada mirada, cada gesto, cada cambio de tono, estando atento a cualquier pista que pueda hacer avanzar la historia. Las interpretaciones, la fotografía y el paisaje sonoro funcionan en sincronía para mantenerte pegado a la butaca, con el corazón acelerado y los ojos muy abiertos. No solo ves esta película… ¡la sientes!”. Potsy Ponciroli nos invita a sentir la historia contada en ‘Motor City’.

“Yo la amaba” (Reynolds)

Crítica de Motor City

En unas declaraciones de presentación de este largometraje, el productor Jon Berg definía así esta producción: “Es un film a caballo entre una ópera, un video musical y una película de acción”. Pues bien, Berg lo ha clavado. No se me ocurre una descripción mejor para todo lo que nos ofrece ‘Motor City’.

Para empezar, el film es una ópera y un video musical porque la música y la estética juegan un papel capital en la propuesta. No hay que olvidar que apenas hay diálogos y/o palabras sueltas… así pues, este vacío sonoro lo cubre la banda sonora y las canciones no originales. Y, por otro lado, claramente hay acción porque estamos ante una cinta de venganzas. Por consiguiente, los tiros y la sangre tienen que correr. Ahora bien, las set-pieces están puestas al servicio del film y tienen sus momentos precisos. Con esto quiero decir que no estamos ante un no-parar de tiros, peleas y muertes. Nada de eso. Expuesto esto, hay que decir y reconocer que Jon Berg ha vendido muy honestamente su película. Conocidas estas palabras no cabe hacerse el despistado… y venir luego a criticar a ‘Motor City’ por dar justo lo que promete.

Detrás de las cámaras se sitúa Potsy Ponciroli, un realizador con una reconocida personalidad propia. Hasta el momento, su película de cabecera es ‘Old Henry’ (2021), ya un film de cierto culto. Además, Ponciroli también ha trabajado en el mundo del videoclip y eso lo desarrolla al máximo en ‘Motor City’. La estética del campo de los videos musicales está aquí muy explotada… especialmente en la planificación y filmación de determinadas secuencias de acción (el clímax de la cárcel, por ejemplo). Por si fuera poco, Ponciroli fusiona esa estética con una ambientación setentera de auténtico lujo. ‘Motor City’ exuda años 70 por todos sus poros: las vestimentas, el maquillaje, la atmósfera, los muscle-cars,… En este sentido, el diseño de producción de Mayne Berke es digno de aplaudir porque realmente te mete en el universo del film.

Naturalmente si eres fan de la acción te interesará saber si ‘Motor City’ cumple con las expectativas. Y la respuesta es un “sí” muy sobrado. Eso sí, ya apunté antes que aquí las set-pieces están al servicio de la historia y no al revés. Esto implica que las mejores y más contundentes secuencias llegarán en el tramo final porque antes todo se va cociendo a fuego lento. Pero cuando la acción hace su aparición nadie quedará insatisfecho. En pantalla veremos tiroteos, atropellamientos, apuñalamientos, y peleas viscerales y descarnadas (atención al combate del ascensor). Tan es así que un gigantesco coloso como es Alan Ritchson terminará absolutamente breado. Además no se escatimará ni en sangre ni en fuego. La primera nos remite nuevamente a la escena del ascensor y la segunda al clímax de la cárcel. Impresionantes ambas set-pieces.

Pasando al guión nos encontramos con Chad St. John, un tipo que ya nos dejó contundentes historias de venganza como la de Matar o morir (Pierre Morel, 2018). Pero no sólo de venganza trata ‘Motor City’, aquí la temática principal es el amor. Y es este sentimiento tan poderoso y adictivo lo que desencadenará la posterior venganza. Como bien dice el tag-line del notable póster: “El amor te volverá loco”.

Por otro lado, el trabajo de St. John en ‘Motor City’ quizá pueda ser tachado de “polémico”. Comento esto porque es complicado entrar a valorar un guión con apenas 4 frases. Pero esto tampoco es nuevo. Ahora mismo recuerdo, por ejemplo, Cuando todo está perdido (J.C. Chandor, 2013). Esa cinta, protagonizada por Robert Redford, tan sólo tenía una palabra en todo su script. En ambos casos estamos pues ante películas en las que la historia escrita previamente es fundamental. Propuestas además en las que la narrativa visual es capital. La observación de lo que pasa en pantalla es básica para que el público vaya sabiendo lo que está sucediendo y “dando forma” a las palabras. Algo muy similar al cine mudo. Ni qué decir tiene que verla en inglés o español es absolutamente indiferente.

La banda sonora la firma Steve Jablonsky en un gran trabajo que te vende la película convertida en una epopeya operística de acción. Por si fuera poco, el soundtrack se completa con una interminable lista de canciones no originales. La gramola de ‘Motor City’ cuenta con temas de artistas tan relevantes como David Bowie, Donna Summer, Al Stewart o Justin Hayward. Precisamente de este último se escoge su hermosa “Nights in White Satin” confiriéndole un inolvidable toque de desatada acción y fuego.

Y en una película como esta, las interpretaciones juegan un papel fundamental. Y todas son francamente destacadas. Ante todo llamar la atención de que no son mudas ni mímicas. Los actores hablan y gritan en el film, pero lo que sucede es que, salvo en muy contadas ocasiones, la música y las canciones tapan cualquier tipo de diálogo o palabra. De entre el plantel sobresale la poderosa y gigantesca presencia de Alan Ritchson. Estamos ante el típico caso de un actor que nació en una época equivocada. Su era temporal debió haber sido los años 80 junto a gente como Stallone, Van Damme o Schwarzenegger. De hecho, con este último, comparte aquel físico voluminoso y tremebundo que “El Roble” presentaba en la citada década. Ojo al símil de su personaje, John Miller, fusionándose con un grafiti de un león… porque eso es lo que es Ritchson.

El papel del villano de la función va para Ben Foster, un actor que nunca falla. Aquí se mete en la piel de Reynolds, un jefe mafioso cuyo poder va aumentando con el paso del tiempo y las drogas. La performance de Foster es la de un individuo enfermizamente enamorado de Sophia. Y para conseguirla no dudará en mostrarse de la forma que le sea más conveniente en cada momento. Y esto es lo que le llevará a convertirse en un profundo miserable capaz de realizar actos absolutamente repudiables. A la citada Sophia la encarna Shailene Woodley. Su actuación nos llevará a sentir momentos tanto bellos como dramáticos. Y en ambos ella está de notable siendo su amor el objeto de deseo tanto de Miller como de Reynolds y el estallido y/o mcguffin de todo.

También hay que destacar a Pablo Schreiber como el Teniente Savick, un policía corrupto comprado por Reynolds. Atención a sus pintas a lo Carlito Brigante y a la rabia e insospechada fuerza con la que defiende a su jefe mafioso. Sin duda, su papel es ciertamente sorprendente. En el polo opuesto se sitúa la sobria actuación de Ben McKenzie como Kent, un detective al que todo lo relacionado con Savick le huele mal. Por último nos quedan sendos papeles de apoyo para el personaje de Ritchson que van para Amar Chadha-Patel y Lionel Boyce. Por lo que se da a entender en la película, ambos fueron compañeros en el Nam de Miller y ahora le ayudarán hasta el final con su particular y personal venganza.

“Yo aún la amo” (John Miller)

En conclusión.
Termino esta crítica de Motor City, una película realmente honesta que da justo lo que ofrece y promete. Y lo da a niveles más que satisfactorios. Estamos ante toda una experiencia fílmica dotada de cierta originalidad que merece ser disfrutada por los amantes del actioner en toda una pantalla de cine. Acción, música y venganza en un film que, con el paso del tiempo, creo que quedará catalogado como una pequeña joya de culto. El tiempo dirá si estoy en lo cierto o no.

Tráiler de Motor City

+ Lo mejor:

La excelente y descarnada acción. El póster. Las interpretaciones contándote físicamente lo que va pasando. La gigantesca presencia en pantalla de Alan Ritchson en una película que debe quedar como estandarte de su filmografía. El final.

- Lo peor:

Empezar la película casi por el final. La falta de diálogos nos priva de escuchar esas frases sentenciadoras que tanto nos gustan a los buenos amantes del actioner.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
8
GUIÓN
6
REPARTO
7.5
7.5

David González

En un mundo en que los héroes son metrosexuales y mean colonia, uno se pregunta: "¿Qué ha sido de los héroes de verdad?"… Entonces reaparece Sylvester Stallone y se restablece el orden.
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