Hannibal

GÉNERO: Terror, Thriller
DIRECTOR: Ridley Scott
TÍTULO ORIGINAL: Hannibal
PAÍS: EE.UU.
AÑO: 2001
DURACIÓN: 131 minutos
GUIÓN: David Mamet y Steven Zaillian sobre la novela de Thomas Harris
FOTOGRAFÍA: John Mathieson
MÚSICA: Hans Zimmer

📄 SINOPSIS:

Han transcurrido 10 años desde que Hannibal “El Caníbal” Lecter escapó de prisión y la vida ha continuado como si nada. Incluso el FBI ha perdido el interés en su búsqueda. Pero no así Mason Verger, un millonario que fue la única víctima del doctor que consiguió sobrevivir quedando horriblemente desfigurado. Verger no está dispuesto a quedarse sin venganza y hará lo que sea para llevarla a cabo. Debido a estas acciones, una desencantada Clarice Starling terminará por verse envuelta, otra vez, en el caso más importante de su carrera. Clariece tendrá que ir a por Lecter y, de paso, cerrar ese terrorífico capítulo de su vida. (Cineycine).

Después de ‘El silencio del corderos’ y, sobre todo, la “presentación” de Hannibal “El Caníbal” Lecter, gracias a la apabullante interpretación de Anthony Hopkins, todos quedaron con ganas de más. Tanto porque el final así lo dictaba como porque, siendo honestos, Hollywood y el autor Thomas Harris sabían que el dinero llovería. Así las cosas, un nuevo libro llegó a publicarse. Y, en 2001, se estrenaría la secuela/desenlace de las aventuras del doctor. Llegó el momento de saber qué fue de ‘Hannibal’.

“Estoy pensando seriamente en comerme a su mujer” (Hannibal)

Crítica de Hannibal

Muchísimo fue lo que se esperaba de esta secuela de El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1991). No solamente por haber sido un triunfo de taquilla, sino también de crítica habiendo ganado 5 Oscars. Además, el final dejaba las puertas abiertas a una continuación con el temible doctor en libertad. Por ello, cuando Thomas Harris, autor de la novela original, decidió escribir otra entrega, entonces quedaba claro que la adaptación al cine no tardaría en llegar. Finalmente, el libro de Harris se publicaría en 1999… y en 2001 se estrenaría la película con el título de ‘Hannibal’. Y, pese a que la crítica no se puso de su lado, el film fue un éxito arrollador en taquilla. De hecho, estamos ante la película más taquillera de todas las dedicadas al personaje. El film consiguió recaudar algo más de 351 millones $ para un coste de 87.

Tras bastidores hubo cambios importantes. Para empezar, Jonnathan Demme no regresó como director. Tampoco lo hizo Jodie Foster. La actriz renunció porque no le agradaba el contenido de la historia ni por cómo Clarice Starling estaba representada en el nuevo film. Pero, a rey muerto… rey puesto. Ridley Scott quedó encantado con el guión. Un libreto que había leído durante la producción de Gladiator (2000). Scott sólo puso una pega: que se alterara el final. Harris dio su “ok” y Scott firmó como director. Por su parte, Julianne Moore fue la actriz elegida como la nueva Clarice. El propio Scott la avaló al considerarla “camaleónica”. Quién sí que retornó fue Anthony Hopkins convencido por Dino y Martha de Laurentiis para seguir encarnando al Doctor Lecter. El mítico actor también dio el visto bueno a Julianne Moore con la que había trabajado en ‘Sobrevivir a Picasso’ (James Ivory, 1996).

Ahondando ahora en lo que ofrece ‘Hannibal’, decir que estamos ante un film que se mueve entre el thriller y, especialmente, el terror. Tan es así que ahora son muchas más las escenas violentas. Scott, con una dirección impecable, se deleita en mostrarnos más “gore”. Y lo hace no por gusto, sino porque así estaba reflejando en la novela. Aquí tendríamos el horrible aspecto de Mason Verger, el destripamiento de cierto personaje, las escenas con los jabalíes o una de las más recordadas ¡la cena de cerebro! Todo este terror y gore tiene un envoltorio exquisito. Un envoltorio representado por la música de Hans Zimmer y la fotografía de John Mathieson que resulta un placer para la vista.

Por otro lado, la trama se presenta habiendo transcurrido largos años desde la anterior película. Así las cosas, Starling ya no es la ingenua estudiante de entonces. El tiempo ha pasado alterando las vidas y modificando las personalidades de los protagonistas. El mismo Doctor Lecter le llega a decir: “Te enamoraste de la institución, solamente para darte cuenta después de haberle dado todo, que esta no te quiere…”. Por no mencionar que Clarice también ha fallado, llegando a ser (por un tiempo) la amante de su superior. Así pues, en esta ocasión, ella resulta más madura, “curtida en batalla” y resentida. Aunque sigue siendo tan e incluso más capacitada que antes.

La historia se desarrolla en tres partes. A saber: Washington con Starling como foco. Florencia que es donde se encuentra viviendo actualmente Lecter. Y nuevamente regreso a Washington para la traca final. En el comienzo se trata de ver cómo se encuentra Clarice pasados los años en su peor momento. La parte de Florencia es un juego del gato y el ratón entre Hannibal y Pazzi, un inspector italiano que lo identifica y planea capturarlo sin medir el peligro real a enfrentar. Por último, el tramo final es, sobre todo, el reencuentro entre Clarice y Lecter… En la parte de Florencia destacar que Scott decidió eliminar del montaje final varias escenas del caso IL Mostro, un terrible asesino en serie que angustió a la ciudad durante décadas. En el film está encarnado por el tipo que limpiaba el Museo Biblioteca dónde trabaja Lecter.

Llegado este punto, pasamos a hablar de los protagonistas. Aquí prácticamente todos los personajes son monstruos y/o villanos. Empezamos por las nuevas incorporaciones. Así, y en primer lugar, está un irreconocible y genial Gary Oldman como el desencadenante de la trama en su rol de Mason Verger. Estamos ante un depravado millonario que fue la única víctima que logró sobrevivir a Lecter. Ahora desea vengarse de él de la manera más horrible posible debido a las secuelas que carga, sobre todo, en su deformado y dañado rostro. Además está Ray Liotta como Paul Krendler, el encargado del caso Lecter que carece de escrúpulos y detesta a Starling. Y, por último, contamos con Giancarlo Giannini como Pazzi, un corrupto inspector que está dispuesto a todo por conseguir la recompensa de la captura de Lecter con tal de colmar a su esposa.

Manteniéndose del film anterior regresa Anthony Hopkins. Ahora es el protagonista absoluto retornando como Hannibal “El Caníbal” Lecter. A quienes les gustara en sus cautivadoras, pero cortas, escenas de ‘El silencio…’ lo tiene aquí en todo su esplendor. Sí, Hannibal Lecter es de esos escasos villanos que enamoran al público. En este caso su alzamiento es gracias a la sublime interpretación de Hopkins. Recordemos que Hannibal es un asesino y un caníbal… algo que, en ningún momento, las películas tratan de olvidar o pasar por alto. Pero también es un hombre culto, brillante y con una personalidad apabullante. Además, su maldad tiene un cierto “código” que lleva consigo. Esto último se explicaría en la precuela, ‘Hannibal: El origen del mal’ (Peter Webber, 2007). Junto a Hopkins, también regresó Frankie Faison como el celador Barney. Aquí entrega pistas y la máscara de Lecter a Verger a cambio de dinero.

La única que se libra del concepto de monstruo y/o villano es la nueva Clarice Starling interpretada por Julianne Moore. La actriz ofrece una performance muy diferente a la de Jodie Foster. En esta secuela es una mujer frustrada al encontrarse con la realidad que supone el FBI y sus malas decisiones. En cualquier caso, conserva su integridad y sigue siendo una excepcional profesional. Ver a esta nueva Clarice de Moore interactuar con el Hannibal de Hopkins es algo digno de presenciar. Una especie “realista” y macabra de “La Bella y la Bestia”. Y esto me lleva a comentar el cambio del final ordenado por Scott con respecto a la novela. En la misma, Hannibal y Clarice terminan huyendo y convirtiéndose en amantes. Scott no lo veía así y por eso sugirió el cambio. ¿Se hubiera podido adaptar el desenlace original? Yo no lo tengo claro.

Ahondando en el rol de Julianne Moore, sin duda el mayor escollo para producir ‘Hannibal’ fue la sustitución de Jodie Foster. Aunque el productor Dino de Laurentiis ya no la veía como esta nueva Clarice. Por su parte, Julianne Moore demostró, sobradamente, que tenía lo que se requería para interpretar al personaje. Además, representa a Clarice en unas nuevas circunstancias que la siguen haciendo creíble. Una vez superada esta “pega” del casting, el espectador termina por aceptar totalmente a Moore en el “nuevo” personaje.

Conclusión.
Acabo esta crítica de Hannibal, un film para aquellos que buscaban ver cómo continuaba la historia y andanzas de tan icónico personaje. La propuesta se vuelca más hacia el terror siendo su planteamiento diferente al exhibido en ‘El silencio de los corderos’. Para los que busquen una cinta similar a esta última les quedaría ‘El dragón rojo’ (Brett Ratner, 2002). Para el resto de “fans” de Lecter, tenemos aquí esta destacada propuesta dentro de la filmografía de Ridley Scott.

Tráiler de Hannibal

+ Lo mejor:

Historia. Dirección. Actuación. Música. Fotografía.

- Lo peor:

Pese a que Julianne Moore es excelente, lógicamente, todos hubieran preferido que Jodie Foster repitiera en el papel.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
8.5
GUIÓN
8
REPARTO
9
8.3

DC FAN

Crítico de cine especializado en análisis cinematográfico y reseñas detalladas de películas.
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