16 calles

GÉNERO: Acción, Thriller
DIRECTOR: Richard Donner
TÍTULO ORIGINAL: 16 Blocks (Sixteen Blocks)
PAÍS: EE.UU.
AÑO: 2006
DURACIÓN: 105 minutos
GUIÓN: Richard Wenk
FOTOGRAFÍA: Glen MacPherson
MÚSICA: Klaus Baldet

📄 SINOPSIS:

Jack Mosley es un detective de la policía de NY alcohólico, medio cojo y sin esperanza. Una mañana se le encomienda una rutinaria misión de traslado de un recluso. Pero lo que Jack Mosley no sabe es que esta sencilla misión, que podría realizar cualquier novato de la policía de NY, se va a convertir en la más importante y peligrosa de su vida. Son sólo 16 calles y 118 minutos... ¿Qué podría salir mal? (Cineycine).

“Soy el detective Jack Mosley, placa 227. Supongo que esto será algo así como mi testamento. Van a venir para hablarles de esto y van a decirles lo que ha pasado, pero lo que van a contarles no es lo que realmente ha pasado. Yo solo he intentado hacer algo bien”. Richard Donner lleva a Bruce Willis al límite a lo largo de ‘16 calles’.

“Solo estabas donde no debías, cuando no debías… Él muere, tú vives. Esto incluso podría beneficiarte, Jack. Confiarían en ti” (Nugent)

Crítica de 16 calles

El film de hoy supuso muchas más cosas a nivel cinematográfico de lo que es, o era, una película más. De un lado, estamos ante la última obra como director del mítico Richard Donner (1930-2021). Y, por otra banda, esta sea, posiblemente, una de las últimas películas destacadas de Bruce Willis como protagonista, siempre y cuando marquemosLooper (Rian Johnson, 2012) como su último gran film de sus tiempos de estrella de cine. Incluso, conociendo su alimenticia carrera posterior, se hace más nostálgica ‘16 calles’. Comento esto último porque bien podríamos imaginar al Willis actual encarando este mismo rol, ya que su personaje tendría aquí casi la misma edad del actor en la actualidad.

El guión fue obra de Richard Wenk, siendo en gran medida el precusor de sus mejores años como escribano. El libreto no esconde nunca las claras similitudes con una mítica de Clint Eastwood de los años setenta. Me refiero a Ruta suicida (1977). En la misma, el protagonista debía de hacer lo mismo que Jack Mosley y luchar contra los mismos enemigos para llevar a un testigo rutinario a un juicio rutinario. Por si estas similitudes fueran pocas, ambas películas comparten un autobús como improvisado “fort apache”… Por todo esto, y por su valía como película por sí misma, ‘16 calles’ es un film que todo amante del thriller de acción, las historias de perdedores y los fans de Donner y Willis deberían ver. Seguro que lo disfrutarán.

‘16 calles’ fue una producción de unos 50 millones de dólares. Este presupuesto probablemente fue gracias a los acuerdos entre Millenium Films, Warner Bros y la propia productora de Willis, Cheyenne. La película se rodó en Nueva York y, sobre todo, Canadá disfrazada de la primera. Sobre esta filmación a dos bandas es realmente muy difícil darse cuenta del engaño, especialmente porque Jack Mosley sabe cómo moverse entre callejones, bares, suburbios, subterráneos y demás escondrijos que le hacen ganar tiempo e intentar dar esquinazo a sus perseguidores. Finalmente, el estreno tuvo lugar originalmente en salas de Estados Unidos el 3 de marzo de 2006.

La trama de Richard Wenk trata sobre “la mitología del perdedor”. Personajes que ya han bajado los brazos en la vida y que caminan en piloto automático. Todo hasta que algo dentro de ellos hace clic. Entonces, y cuando ya nadie confía en ellos, a uno se le cruzan los cables, o despierta de su letargo, y es capaz de realizar hazañas que para otros sencillamente serían imposibles. Esta “mitología del perdedor” siempre ha sido universalmente bien recibida. Y, sobre ella, Donner y Wenk logran levantar un vehículo de acción y suspense con aristas y una amplia amalgama de grises. Por supuesto, Willis también puso algo de su parte. Por ejemplo, fue él quien ideó el vestuario y look de su personaje (la cojera bien visible o la barriga falsa). Su objetivo era alejarse de su imagen de tipo duro. Y realmente lo consigue.

Respecto a la acción no esperen grandes alardes. Aquí lo que encontraremos son confrontaciones a base de disparos, huidas a pie y persecuciones entre coches. La verdad… poco más hay. Dejamos la inclusión clave en un autobús sin destripar. Aunque, de nuevo, confirmar que todo se adhiere a términos creíbles. Sin duda, si nos dijeran que este largometraje se filmó en los años setenta lo creeríamos, de no ser por el uso de los teléfonos móviles. Esto habla a las claras del estilo que Donner/Wenk/Willis querían imprimir a la producción. Algo que logran sobradamente. De la fotografía, nítida en cuanto a la violencia y haciendo hincapié en la confrontación entre policías, especialmente entre Mosley/Nugent, se ocupó Glen MacPherson. Digamos que entrega un buen trabajo de cámara en mano para sumergirnos más en la asfixiante atmósfera. No por casualidad, la cinta está ambientada en una calurosa mañana de verano.

Por otro lado, la música es obra de Klaus Badelt, un siempre interesante compositor. Aquí logra que su partitura encaje realmente bien con los tempos del film. Y no podemos dejar pasar por alto el añadido de la canción no original en los créditos “Can´t Get Enough of your Love, Babe” obra de Barry White. También a Chuck Berry se le hace un guiño en el film.

El reparto no es muy extenso en cuanto a nombres y personajes de peso. Eso sí, tenemos a unos cuantos intérpretes interesantes trabajando todos a buen nivel. Por supuesto, el primero de ellos es Bruce Willis (Jack Mosley) haciendo mucho por lucirse. Su personaje es un tipo que se cae a pedazos. Un detective policial del que nadie espera nada. Pero, de repente, tiene un momento de lucidez… Ojo al look, cojera, traje totalmente desaliñado, y a un más que evidente problema con el alcohol. Impagables resultan los primeros minutos cuando Mosley llega al apartamento totalmente desacompasado con el resto de sus compañeros y lo dejan allí como un mueble viejo para que vigile hasta que lleguen los forenses. Estamos, sin duda, ante una de las más logradas creaciones de Willis totalmente a contracorriente de su fama.

El gran duelo lo tiene con David Morse (Nugent), ejemplar en su recreación del reverso de Mosley. Su antiguo compañero y una cara familiar. Alguien que solía ser confiable y que ahora es un tipo que se ha beneficiado de su placa para montarse un tinglado que está a punto de desbaratar un pobre diablo. Gran labor la suya que crece enormemente en sus careos con Willis. Por su parte, Mos Def (Eddie) encarna a uno de esos tipos que siempre intenta ver el lado bueno de las cosas. En cualquier caso, puede ponerte muy nervioso si tienes un mal día… pero creo que se le acaba por coger cariño. En ese aspecto logra, de lejos, su mejor labor delante de las cámaras. Finalmente, también aparece David Zayas (Torres) como uno de los polis a sueldo de Nugent que baila al son que marca su jefe.

“Los días cambian, el tiempo cambia… pero la gente no. La gente no cambia, Eddie” (Jack)

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de 16 calles, aunque puede sonar ya vista es una película lo suficientemente bien hecha como para tener vida propia. Donner hace gala de su clasicismo a la hora de hacer avanzar el film. El guión incluye algunas variaciones sobre la formula ya conocida y además supone un excelente duelo interpretativo entre Bruce Willis y David Morse. Y una nada desdeñable, y sorprendente, labor a cargo de un inesperado Mos Def. Totalmente recomendada para los seguidores del cine de perdedores.

Tráiler de 16 calles

+ Lo mejor:

El trío Willis, Morse y Mos Def. El aplomo que gana la película con Donner tras las cámaras. La secuencia del bar que marca un punto de no retorno para Mosley. Ver a Bruce Willis en un rol muy diferente a sus héroes de acción anteriores.

- Lo peor:

A pesar de las introducciones que aporta es indudable que es un largometraje que ya hemos visto antes. Quizá le falta un mayor empaque épico/dramático en sus últimos minutos, sobre todo conociendo el final alternativo que se rodó y, finalmente, no se usó.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
7
GUIÓN
6
REPARTO
7.5
7

J. Glez

Crítico de cine especializado en análisis cinematográfico y reseñas detalladas de películas.

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