Torrente presidente

GÉNERO: Acción, Comedia
DIRECTOR: Santiago Segura
TÍTULO ORIGINAL: Torrente presidente
PAÍS: España
AÑO: 2026
DURACIÓN: 102 minutos
GUIÓN: Santiago Segura
FOTOGRAFÍA: Javier Salmones (Imágenes vía Sony Pictures Entertainment Iberia SLU)
MÚSICA: Roque Baños

📄 SINOPSIS:

Cuando hasta el propio Torrente se conformaba con ser uno más del barrio, el infame expolicía es reclutado por el partido político conocido como NOX para usarlo en mítines de campaña como imagen de la España que se quiere recuperar. Pero pronto las actuaciones estelares de Torrente logran eclipsar al candidato de NOX a la presidencia, Jacobo Carrascal, con lo que desde el propio partido se replantearán quitarle de en medio… algo que también tiene en mente el mismísimo gobierno de Pedro Vilchés. (Cineycine).

Más de una década después, cuando ya nadie lo esperaba… y España lo seguía sin necesitar. Vuelve la vergüenza del cine español. Regresa a las pantallas el policía castizo y corrupto por excelencia. El Fary nunca tuvo peor representante en la tierra. El pin del Atleti jamás lucio en peor solapa. Se nota, se siente… ‘Torrente presidente’.

“Si yo digo Torrente, ustedes dicen… ¡presidente!” (Torrente)

Crítica de Torrente presidente

Gestada durante doce años, la sexta entrega de las desventuras de José Luís Torrente toma forma en pleno 2026. El panorama real, político y social nos había dejado una España mucho más cambiada de lo que se podía esperar. Y eso queTorrente 5: Operación Eurovegas (2014) ya tenía lugar en un futuro distópico en el año 2018. Un futuro donde Cataluña se había independizado del resto del país y en la Comunidad de Madrid tenía lugar un pelotazo con los casinos americanos. Esa quinta entrega ya evidenciaba cierto cansancio. Al final, siempre resultó claro que, más allá de las dos primeras entregas, el resto de la saga acabó funcionado más por acumulación de chistes y arrastre de espectadores a los cines ¡que por su propia valía como secuelas!

En ‘Torrente presidente’, la figura del policía que conocimos en 1998 luce totalmente como una marioneta más dentro del teatrillo montado por Segura. Aquí todo es una sátira política supuestamente mordaz y sin filtros. Pero lo cierto es que este producto bien podría haber sido firmado por José Mota en un especial de Navidad. Eso es, ni más ni menos, lo que nos ofrece esta sexta película. En pantalla tenemos una sucesión de sketches y gags casi sin relación unos con otros. Aquí se ríen del panorama político español y la tremendamente prescindible farándula de vende humos que lo pueblan. Intuimos que, para evitar posibles represalias, Segura cambió los nombres de los políticos y partidos de diferente índole, por aquello de cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Seguramente por lo anterior, no queda casi nadie sin pasar por el filo de la navaja Torrentiana. Pero digamos que no convenía criticar ni satirizar mucho a los políticos que gobiernan en la capital de España. Algo que Segura elude atacando, especialmente, a los miembros de izquierdas que, en sus comienzos, prometían cambiar totalmente nuestro país para al final pasar a ser más de lo mismo.

En el libreto de ‘Torrente presidente’ nuevamente hallamos comedia, parodia, algo de acción y la inevitable sucesión de apariciones de caras más o menos conocidas de las RRSS y de la pequeña pantalla. Incluso hay espacio para la reaparición de personajes conocidos de la franquicia. Pero todo es un esbozo plagado de cameos del nivel más bajo de toda la saga. Salvo algunos inesperados que, sin duda, logran por lo menos romper con la monotonía del relato. Sí, hay espacio para reírse y distraerse, pero incluso para el nivel de las entregas más recientes, esta nueva aventura queda de largo como la más floja de todas.

Cinematográficamente no vale la pena entrar a valorar seriamente casi ningún aspecto. La fotografía es la más monótona y acartonada de todas. Queda muy evidente que el film se ha rodado tan de tapadillo que, prácticamente, todo el metraje luce con un aspecto acartonado y con muchas escenas en interiores y/o en estático. No ayudan los efectos CGI de baratillo. La fotografía viene de la mano del veterano Javier Salmones, colaborador reciente de Segura en las últimas entregas de la saga ‘Padre no hay más que uno’. La música, de nuevo, la firma Roque Baños. Su trabajo aquí es totalmente alimenticio.

Entrando en el casting Santiago Segura retoma, nuevamente, los ropajes conocidos de Torrente. Y lo hace para dar un paso más en su insigne recorrido de lo imposible… llegando incluso a postularse como presidente del gobierno. Algo que, viendo a los demás que van en la carrera, no parece una mala opción. Este el súmmum del chiste que Segura quiere introducir y sobre lo que se sustenta el largometraje. No hay mucho más que decir de lo ya expuesto sobre su papel. Simple y llanamente para Segura volver a su Torrente es un día más en la oficina. Junto a él reaparece Gabino Diego (Cuco). Llegado el momento, Gabino va tan en piloto automático que incluso se olvida del maquillaje dental de su personaje en algunas escenas ¿?¡!

Secundarios con peso van para Carlos Areces como Pelayo, uno de los hombres fuertes del gabinete de prensa de NOX. David Guapo es David y Willy Barcenas es Santi. Ambos hacen de dos de los reclutadores del citado partido de derechas. Un partido que no hace falta apuntar a quien satiriza… Por otra banda aparece, haciendo el mayor alarde de intento de interpretación, Ramón Langa como Jacobo Carrascal, el líder de NOX. Langa resulta bastante consciente de su lugar en la cinta.

Además, reaparecen en la saga algunos personajes del pasado como Alec Baldwin (Donald Trump) en una imitación bastante pobre del líder de EEUU o Neus Asensi (Amparito) en una aparición de verla para creerla. De resto no entraremos en destripes para no arruinar la experiencia al espectador. Por último, Fernando Esteso interpretó a Cuadrado. Aquí se despidió del cine en un papel de apenas tres fugaces planos. Ya se evidenciaba su delicado estado de salud.

“¡Qué pasa familia!” (Torrente)

En resumidas cuentas.
Acabo esta crítica de Torrente presidente, es normal que una sexta entrega ya evidencie un ineludible cansancio… pero este film baja varios peldaños en cuanto a las secuelas anteriores. Al final queda como la entrega más floja de la franquicia. Sí, consigue sacar unas sonrisas, pero no logra llegar siquiera a rozar la superficie de la sátira política y social que Segura nos quiso vender con su hábil campaña de marketing.

Tráiler de Torrente presidente

+ Lo mejor:

Va tan a saco en lo que son los chistes tipo metralleta que, por pura y dura acumulación, algunos logran sacar una sonrisa. Ramón Langa haciendo un esfuerzo loable por interpretar dentro de un film en donde todos están por las risas. La sucesión de apariciones inesperadas del clímax es, dentro de lo que cabe, lo más destacado y trabajado del film.

- Lo peor:

De largo el capítulo en donde más se nota que todo se ha hecho deprisa y corriendo. Curioso que se pase tan de largo por los que, actualmente, presiden el gobierno de España. El recato tan poco habitual en lo que tiene que ver con el nivel de inclusión de alusiones sexuales y destape… algo que parecía imprescindible en las entregas anteriores.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
4.5
GUIÓN
4
REPARTO
4.5
4.3

J. Glez

Crítico de cine especializado en análisis cinematográfico y reseñas detalladas de películas.
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