Supergirl (2026)

📄 SINOPSIS:
Kara se encuentra celebrando su cumpleaños, de planeta en planeta, buscando soles rojos para emborracharse y paliar su trauma de la destrucción de Krypton. Durante su travesía se encuentra con Ruthye, una joven que clama venganza contra Krem, un bandido que ha acabado con su familia. Después de que Krem envenene al pequeño Krypto, Kara se unirá a Ruthye en su búsqueda de venganza. (Cineycine).
Tras presentar las bases de su universo DC con ‘Superman’ (2025), James Gunn nos trae a su prima. Kara sirve de contrapartida al legendario hombre de acero y viene con una aventura espacial bajo el brazo que expande más allá de la Tierra las aventuras de los superhéroes DC. La chica de acero viene a ganarse el título de defensora de la galaxia en ‘Supergirl’.
“Krypton no fue destruido en un día. Los dioses no son tan generosos” (Kara)

Crítica de Supergirl (2026)
Después de presentar al nuevo hombre de acero el pasado 2025 con ‘Superman’, James Gunn ya estaba gestionando la entrada de otro superhéroe a su nuevo y flamante universo DC. En este caso, superheroina. Hablamos de Kara Zor-El, la prima de Superman. Pero, en este caso, las riendas de ‘Supergirl’ pasaron a otro realizador: Craig Gillespie. Y, a su lado, la novel guionista Ana Nogueria. Para estas nuevas aventuras del personaje en el cine se basaron en ‘Supergirl: La mujer del mañana’, el cómic de Tom King. Estas aclamadísimas grapas presentaban a una Supergirl mucho más dura, oscura y dramática. Una superheroína compleja metida en una historia de venganza con visos de space opera y gotas de ‘Old Man Logan’ e incluso ‘The Last of Us’. Todo esto podría haber dado lugar a una destacable contrapartida al Superman de Gunn. Sin embargo, ya el tráiler no llegó a convencer.
Personalmente, no soy el mayor fan del ‘Superman’ de James Gunn… desde aquí les invito a leer mi reseña. Como resumen de la misma diré que el director y guionista nos ofrecía una aventura desacomplejada e incluso inofensiva… pero entretenida y cumplidora. Y, para nada, tan sólida como han querido vender ciertos sectores. En cambio, ‘Supergirl’ se puede definir como un “Guardianes de hacendado”. Y esto en el peor sentido de la palabra. No estoy en contra de las aventuras ligeras. Ahora bien, WB/DC lleva tiempo aligerando de manera considerable todas sus producciones superheróicas o, más bien, “Marvelizándolas”. Y todo ello en el camino más rápido para obtener beneficios. Al final esto ha provocado que el género haya terminado por saturar y caer en el abismo. Y ‘Supergirl’ es el ejemplo más claro de ello.

La cinta dirigida por Craig Gillespie se destapa como una producción que roza, en no pocos momentos, la irregularidad sumada a un horrible montaje. Algo parecido a las peores producciones de Marvel Studios de los últimos años en cine y televisión. ‘Supergil’ es una cinta de género ramplona que tiene los peores vicios de Gunn llevados al extremo. Se podría contra-argumentar que es una producción entretenida, que va rápida como una bala y que también tiene cierto humor. En cualquier caso, no ayuda en absoluto un componente CGI muy regular y cuestionable. Es tremendo que alguien como Rob Hardy, director de fotografía de un tipo tan prestigioso como Alex Garland, no consiga un impacto visual propiamente suyo.
Antes decía que el cómic de ‘Supergirl: La mujer del mañana’ es la base argumental del proyecto. Gunn se involucró tanto en el mismo que terminó por afectar al guion finalmente escrito por Ana Nogueira. Resulta irrisorio que a un comic tan serio, se le haya extirpado toda su capacidad dramática para ofrecer un libreto tan descafeinado e incluso tan inocuo. Además, cuando se busca el drama con “la venganza no es el camino”, se desvirtúan totalmente sus complejidades en pos de una space opera demasiado simple. Incluso más simple que ‘Superman’ (2025).
Por si fuera poco lo ya comentado, la puntada más fallida la da el intrascendente score de Claudia Sarne. Su aportación es tremendamente aburrida. Y su tema principal resulta sospechosamente similar al de Daniel Pemberton en ‘He-Man y los Masters del Universo’ (Travis Knight, 2026). Me resulta increíble que se rechazara a gente como Ramin Djawadi o Tom Holkenborg, para terminar con Sarne… que nos entrega unas composiciones intrascendentes que se olvidan tras el visionado del film. Además los usos de música no original resultan demasiado flojos. Al final, la banda sonora de Claudia Sarne pierde de calle con los trabajos anteriores de John Williams, Jerry Goldsmith, Hans Zimmer, o Junkie XL.

El reparto es lo mejor de la propuesta. Y eso sin ser brillante. Aunque es ciertamente competente. Lidera el mismo la actriz Milly Alcock. La australiana sobresale por encima de un guion que juega demasiado en su contra. Milly pone todo de su parte, especialmente en las secuencias más dramáticas. Ahí saca jugo y sobresale muy por encima de la película. Su interpretación de Kara Zor-El es muy solvente, carismática y funciona dentro de las escenas de acción como “una chica de acero” mucho más curtida en ese sentido que su primo, Superman. Por su parte, la pequeña Ruthye Marye Knoll está interpretada con solvencia por la joven Eve Ridley. La actriz filipino-británica salda con mucha corrección un rol que, a diferencia del de Alcock, no tiene un gran despliegue físico.
No se puede decir lo mismo del personaje de Krem de las Colinas Amarillas, un peligroso bandido y líder de los Forajidos (una banda de piratas espaciales). En el cómic tenía un trasfondo bastante oscuro. Sin embargo, aquí es convertido en un villano demasiado ramplón y más cercano a los Ravagers de las cintas de ‘Guardianes de la Galaxia’. Tampoco ayudan las pintas de gótico malote que luce Matthias Schoenaerts encarnándolo. Y mucho menos sus gestos y excentricidades varias. Al final queda más como un sicario pasado de rosca que como un legendario y temido pirata espacial. Ni que decir tiene que se suma a la lista de villanos prescindibles que el género superheróico nos lleva dejando desde hace años.
A lo suyo va Jason Momoa pasando de Aquaman a Lobo, un cazarrecompensas czarniano que es conocido por ser tremendamente “explosivo” rozando la psicopatía pura. Si uno ha visto algunas de sus recientes películas, Momoa prácticamente hace de sí mismo. Tan sólo marca la diferencia el maquillaje y su mayor tamaño físico. Pero su presencia en el film queda más como un cameo glorificado que como un personaje con peso. No olvidemos que Lobo ni siquiera está en el cómic en el que se basa la película… Por otra banda, y en unos roles mucho más reducidos, quedan David Corenswet como Superman, David Krumholtz y Emily Beecham como Zor-El y Alura In-Ze, los padres de Kara. Sus aportaciones están ligadas al flashback de Krypto. Con respecto a Corenswet se nota como un añadido de última hora para recordarnos ‘El hombre del mañana’, el estreno para 2027.

En conclusión.
Acabo esta crítica de Supergirl (2026), una cinta que queda englobada dentro de las fallidas producciones del cine de superhéroes recientes. Tan es así que bien puedo decir que es de las más flojas que he visto últimamente. El film nos demuestra que no todo vale en un género que lleva cierto tiempo en total desgaste. Y, por su parte, este DCU tiene que ponerse las pilas de una vez para volver a atraer a fans y público casual.
Tráiler de Supergirl (2026)
Milly Alcock y su Supergirl. Los breves atisbos de un film que podría haber sido mucho mejor. El cameo glorificado de Lobo. La propuesta va como un tiro para no hacer pensar al espectador.
El film tiene de uno de los peores montajes que se han podido ver en el cine de superhéroes en los últimos años. El CGI, en ocasiones, es tan abrupto que roza el abismo marvelita de los últimos años. La banda sonora se destapa como algo totalmente intrascendente.






