La odisea

DIRECTOR: Christopher Nolan
TÍTULO ORIGINAL: The Odyssey
PAÍS: Reino Unido
AÑO: 2026
DURACIÓN: 172 minutos
GUIÓN: Christopher Nolan sobre el poema de Homero
FOTOGRAFÍA: Hoyte van Hoytema (Imágenes vía Universal Pictures Spain)
MÚSICA: Ludwig Göransson

📄 SINOPSIS:

Tras la interminable guerra de Troya, que se salda con la victoria de los griegos, Odiseo pone rumbo a su hogar en Ítaca. Sin embargo, el trasiego se convierte en un viaje que durará casi 10 años. Esto llevará a su esposa, Penélope, junto con su hijo, Telémaco, a estar expectantes mientras decenas de pretendientes, entre los que se encuentra el ambicioso Antino, buscan desposarla y convertirse en el nuevo rey. (Cineycine).

Christopher Nolan se lanza a su mayor y más ambicioso proyecto: trasladar la obra referencial de Homero bajo sus propios códigos. En sus manos tiene su mayor presupuesto en cuanto a producciones se refiere y, además, un control absoluto sobre el film. Llegó el momento de que Nolan nos lleve a tiempos remotos de aparente magia para contarnos la legendaria epopeya de Matt Damon en ‘La odisea’.

“Nadie se interpondría entre el regreso al hogar de mis hombres… ni siquiera yo” (Odiseo)

Crítica de La odisea

A Christopher Nolan no le quedaba nada más que demostrar después de arrasar en los Oscars con ‘Oppenheimer’ (2023). Pero el cineasta británico sentía que no lo había conseguido todo. Quizá, por ello, en su interior, pensó en algo mucho más ambicioso. Algo que le llevara a empujarse a sí mismo al límite. Y, siendo sinceros, Hollywood no le iba a decir que “no” a ningún proyecto suyo. Nolan ya es una marca en sí mismo. Su nombre llena salas y cualquier film suyo es recibido como si fuera un evento casi místico. Christopher Nolan es de los escasos realizadores que, a estas alturas, puede presumir de ser de los pocos directores con total libertad creativa. Teniendo esto en cuenta, Nolan desveló que su siguiente proyecto sería una adaptación de ‘La odisea’ de Homero. Un proyecto con calificación “R” y con un presupuesto de 250 millones de dólares.

Pero su adaptación de ‘La odisea’ no estuvo exenta de polémica cuando se anunció el casting. Algunos nombres desagradaron a ciertos sectores. Y la polémica se disparó en cuanto se descubrió que Lupita Nyong’o sería Helena de Troya (y su hermana Clytemnestra). Igual revuelo se formó al anunciarse la presencia de Elliot Page rumoreado como Aquiles. También se hablaba de que Nolan iba a impulsar cambios que harían del relato algo totalmente diferente a las intenciones de Homero. Pero tanto sus haters como sus defensores se olvidaban de que esto iba a ser una película de Christopher Nolan con sus pros y sus contras.

Expuesto lo anterior, creo que ‘La odisea’ puede ser la película menos accesible de Nolan. El cineasta se adentra en un territorio inhóspito para él. Realmente, todos sus films tienen mucho de su personalidad. Pero ‘La odisea’ es un proyecto totalmente primigenio para Nolan. Y lo es al abordar el relato homérico con elementos que lo acercan al terror e incluso a la aventura más mística. Esto se denota en las constantes “reinterpretaciones” de muchos de los elementos del poema. Un ejemplo sería el cíclope con su guiño al suitmation japonés. O su cercanía al body-horror de Brian Yuzna en cierto segmento de Circe. Y esto por no hablar de los lestrigones, unos colosos que son más cercanos a un final-boss de ‘Dark Souls’ que a los gigantes caníbales de Homero. Al final, Nolan lo absorbe todo a su iconografía habitual creando una potencia visual de absoluto infarto.

Ahora bien, las “reinterpretaciones” de Nolan no alteran en absoluto el elemento nuclear de la historia: la vuelta a casa de Odiseo (o Ulises, en el lenguaje latino). Al final estamos ante la crónica de un hombre que quiere volver a su hogar… pero con temor a sus consecuencias y con un shock post-traumático. Nuevamente vemos como Nolan regresa a su habitual construcción de personajes destruidos y carcomidos por el pasado. Esta es una constante en su cine y aquí regresa a esa clave. A esto se le suma la estructura quebrada del relato. Una estructura alternando entre las intrigas palaciegas de Ítaca, pasando por la misma odisea de Odiseo y su estancia en la isla de Calipso. Narraciones todas ellas a modo de flashbacks que terminan llevando el relato homérico al terreno “nolaniano”. Algo que, sinceramente, era lo más obvio y esperable.

A nivel visual, la quinta colaboración entre Christopher Nolan y Hoyte van Hoytema resulta excelente. La obsesión de Nolan por el formato IMAX (primer film rodado íntegramente así) lleva a un extremo de precisión casi quirúrgica los elementos visuales. Un ejemplo sería la fabricación de una cámara que fuera lo más ligera posible para que se pudiera rodar a bordo del barco de Odiseo en perfectas condiciones. De nuevo, la obsesión de Nolan por lo físico y tangible se hace realidad. Aquí tenemos una película dotada de un aura visual casi oscura y tremendamente visceral. Una cinta muy cercana, en determinados momentos, al estilo de Robert Eggers… incluso coqueteando con su notable El hombre del norte (2022) en su atmósfera decadente y fría.

No olvidemos tampoco la banda sonora de Ludwig Göransson. Su música se impregna tanto de la filmación de Nolan que llega a absorber las imágenes como parte de la partitura. Estamos ante un score que rivaliza, en no en pocos momentos, con el nivel de agresividad y destrucción del Dunkerque (2017) de Hans Zimmer. Göransson alcanza un nivel de primigenia y atavismo en el que no hay ningún elemento de orquesta, tan solo voces, gongs y electrónica. Su banda sonora se convierte así en una pieza de capital importancia inmersiva que no se puede separar del film.

El apartado interpretativo, tal y como suele suceder en el cine de Nolan, está repleto de actores de primer nivel. A la cabeza tenemos a Matt Damon como Odiseo. Digamos que Damon es un actor ya curtido en este rol de “vuelta a casa”. Prácticamente ha hecho de este tipo de papeles “un género en sí mismo”. En ‘La odisea’ vuelve a demostrar su carisma y presencia aportando esta vez un background dramático, especialmente durante el clímax final. Damon nos entrega a un Odiseo carcomido por la guerra que tiene temor a su vuelta a casa. A nivel físico e interpretativo, el actor está en su mejor capacidad actoral.

Al lado de Matt Damon está Anne Hathaway interpretando a la fiel Penélope. La actriz lleva a cabo una catarsis emocional que supera con creces sus anteriores participaciones en sus colaboraciones con Nolan. En ‘La odisea’ desempeña el rol de esposa que ansía el regreso a casa de su marido. Atención al momento entre ella y Tom Holland casi al final de la cinta, impecable. Y, precisamente, Tom Holland es Telémaco, el hijo de Odiseo que nunca conoció a su padre. Su papel es muy correcto. Pero aquí es donde entra el mayor problema de Nolan en esta cinta: muchos de sus secundarios no dejan de ser meros transmisores de las intenciones narrativas del director y su cine más que personajes con una cierta aportación dramática.

Y entre el ramillete de secundarios encontramos a Lupita Nyong’o (Helena de Troya y Clytemnestra) cuyo doble rol no es, ni de lejos, sustancial en la trama. Lo mismo sucede con Zendaya cuya Atenea es una “trampa” total contando sus minutos en el film. Incluso Robert Pattinson (Antino) y Samantha Morton (Circe) no escapan tampoco de las pretensiones narrativas de Nolan. Por el film también desfilarán Jon Bernthal, Mia Goth, Elliot Page, Himesh Patel, un irreconocible James Remar, John Lenguizamo y Charlize Theron como Calipso.

En conclusión.
Termino esta crítica de La odisea, no es la obra maestra absoluta de la filmografía de Christopher Nolan… personalmente sigo prefiriendo ‘Memento’ y ‘Dunkerque’. Ahora bien, sí que estamos ante una gran película en la que el cineasta se atreve a moverse por otros derroteros que no le son tan habituales. Y, al arriesgarse, triunfa con esta potente propuesta que no va a dejar a nadie indiferente.

Tráiler de La odisea

+ Lo mejor:

La capacidad de Nolan de crear imágenes de gran potencia visual a través de su narrativa quebrada y atemporal. Los momentos en los que se atreve con el terror y el estilo de Robert Eggers. Matt Damon y Anne Hathaway. La fotografía y la música. El clímax.

- Lo peor:

A pesar de sus correctas interpretaciones, los secundarios no dejan de ser “transmisores” de los conceptos narrativos de Nolan.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
9
GUIÓN
8
REPARTO
7.5
8.2

Jose Luis C.

Existen personas que solo quieren ver el mundo arder
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