Cuenta conmigo

📄 SINOPSIS:
Verano de 1959 en Castle Rock. Un grupo de cuatro niños desarraigados da comienzo a la mayor aventura de sus vidas: salir del pueblo para encontrar, más allá de los límites del condado, el cadáver de un chico que fue atropellado por el tren. Por el camino afrontarán una infinidad de retos e irán planteándose el fin del verano y el paso de primaria al colegio superior. (Cineycine).
“Ojalá fuese tu padre. Si lo fuera no irías por ahí diciendo que quieres hacer formación profesional. Es como si Dios te hubiera dado algo. Todos esos cuentos que inventas… como si él dijera esto es lo tuyo, hijo, y no lo pierdas. Pero los críos lo pierden todo si no les vigila alguien. Y si tus padres están demasiado jodidos para hacerlo… debería vigilarte yo”. Stephen King y Rob Reiner nos presentan ‘Cuenta conmigo’.
“¿Os gustaría ir a ver un muerto?” (Vern)

Crítica de Cuenta conmigo
Después de ver adaptada una buena ración de sus relatos, sobre todo de terror, Stephen King observaba con cierto recelo lo que podrían hacer con una de sus novelas más personales: ‘The Body’. Además, el hecho de que un actor de televisión, hijo de un cómico de los cincuenta, fuera quien más fuerza tomara para ponerse tras las cámaras solo hacía más que alimentar las dudas de King. Pero, una vez que ‘Cuenta conmigo’ estuvo terminada y se estrenó, acabó por alzarse como una de las mejores y más fieles adaptaciones del material del maestro de Maine. Tan es así que llegó al punto de emocionarle profundamente.

Lo cierto es que Rob Reiner, como director, supo captar el material al momento. Una historia sobre cuatro chicos de doce años que se ven a las puertas de la adolescencia. En esa fase crítica en la que las chicas comienzan a llamar su atención… y las “cosas importantes” que les llenaban comienzan a quedarse algo tapadas por el festival de hormonas que se cuece en su interior. Realmente, el guión que adapta el material de King se alza como una pieza perfectamente medida sobre ese viaje emocional y vital que emprenden los chicos. Un libreto lleno de imprevistos y en busca de un descubrimiento máximo: el del valor de su propia amistad.
Los encargados de adaptar la novela al estilo cinematográfico fueron Raynold Gideon y Bruce A. Evans. Ambos llegaban a la producción con el aval de haber firmado conjuntamente ‘Starman. El hombre de las estrellas’ (John Carpenter, 1984). Esto les dio el poder suficiente para obtener crédito como productores y acabar firmando el libreto de la obra que les coronaría de por vida. Y eso por muchos proyectos posteriores de primera línea en los que se vieran involucrados. El film trata temas claves como el valor de la amistad, el desarraigo, el peso del legado, el cómo afectan los hogares rotos de los padres a sus hijos, la forma de vida rural, el miedo a madurar y/o dar el paso a la edad adulta.
Sin duda, ‘Cuenta conmigo’ es uno de esos films que, si se ven en el momento justo con la edad de los protagonistas o un poco más, puede quedar marcado de por vida como “película de infancia”. Algo que el propio Reiner volvería a lograr con la posterior ‘La princesa prometida’ (1987).

Reiner clava por completo, gracias a una magnífica elección de casting, una estupenda dirección en escenarios reales unida a una sucesión de planos de diálogos y postales realmente reconocibles para cualquier espectador del mundo con independencia de la generación a la que pertenezca. Reiner lleva con ello, inconscientemente, al público a los tiempos de la infancia. Unos tiempos en donde lo más importante era cruzar pequeños límites hasta hallar el paso a la madurez. Sin duda, la cinta clava ese estilo de dramas estilo coming-of-age. No sorprende que su trabajo aquí lo situara en lo más alto del disparadero de directores a tener en cuenta. Y, por supuesto, lo llevara en volandas durante casi una década de proyecto importante a proyecto importante. Su época dorada acabaría con el fiasco de ‘Un muchacho llamado Norte’ (1994). A partir de ahí sus films se volverían previsibles o demasiado politizados.
En el apartado de fotografía solo se puede alabar el magistral trabajo en escenarios reales que entrega Thomas Del Ruth. El fotógrafo clava por completo la sensación de un mundo exterior lleno de peligros al cruzar el umbral del pueblo de Castle Rock. Al mismo tiempo, dicha labor, marcaría la pauta de la visualización del citado lugar ficticio donde Stephen King ambientaría muchas de sus historias. En el apartado musical, firmado por Jack Nitzsche, la cinta se siente y escucha plagada de canciones no originales de la década de los cincuenta. A destacar la inclusión final de la ineludible pieza homónima, “Stand by Me”, con voz de Ben E. King, que se ganó tanta o más fama que la propia película.

En el casting tenemos una cantera potente de intérpretes que pegaron fuerte en los ochenta. Aunque muchos de ellos se acabaron perdiendo por el camino. Los dos protagonistas principales son Wil Wheaton (Gordie) y River Phoenix (Chris). El primero es un “bicho raro”. Un chaval que vive obsesionado con contar historias y al que sus padres entregaron una losa enorme al dar la espalda para apoyar a su hermano deportista. Este último encarnando por John Cusack en poco más que un cameo. Excelente labor de Wheaton en un personaje realmente complicado. El joven actor sabe aportar calidez, tranquilidad, duda y aprendizaje. En el otro lado se sitúa un corajudo y notable River Phoenix encarnando a un chico marcado por la fama de su hermano mayor y la falta de una figura paterna. Chambers adopta el rol de protector de Gordie y ambos forman una dupla complementaria.
Los otros dos chicos protagonistas son Corey Feldman (DuChamp) y Jerry O’Connell (Vern). DuChamp es un chaval altamente flipado con todo lo militar y que no para de proclamar que su padre tomó la playa de Normandía. Por su parte, Vern es el chavalín miedoso que siempre acaba siendo objeto de burlas. Aunque muchas veces su aprensión no es más que el uso de la lógica ante el peligro de lo desconocido… La labor actoral de Feldman y O’Connell redondea el conjunto y alzan al grupo de infantes como un equipo variopinto y genial. La pandilla levanta todo el film, sin duda.
En apariciones secundarias conviene citar a Kiefer Sutherland como Ace, el matón máximo del pueblo y líder de una banda llamada ‘Los Cobras’. Bradley Gregg es Eyeball, el hermano mayor de Chris y la mano derecha de Ace en la banda. Y, finalmente, roles con peso en el film van para Marshall Bell como el padre de Gordie y Richard Dreyfuss como El escritor.
“Nunca he vuelto a tener amigos como los que tuve cuando tenia doce años. Dios mío, ¿Los tiene alguien?” (El escritor)

En resumidas cuentas.
Termino esta crítica de Cuenta conmigo, toda una mítica película de los ochenta. Y, sin duda, uno de los mejores largometrajes de 1986. Resulta todo un shock comprobar que solo fuera nominada a un premio de la Academia en la gala de 1987… cuando pocos films han obtenido un mayor calado que este. Toda una cantera de jóvenes talentos, la obra que entregó en bandeja de plata una carrera a Rob Reiner y dio el impulso definitivo a Stephen King como escritor multidisciplinar capaz de abarcar mucho más que solo obras de horror.
Tráiler de Cuenta conmigo
Su ejemplar montaje y esqueleto narrativo. El descubrimiento vital que propone. El sensacional casting de chavales. Su hipnotizante ambientación rural.
Algunas retroproyecciones del tren que está a punto de arrollar a la pandilla. La oreja protésica de DuChamp.






