Boiúna: La leyenda del Amazonas

📄 SINOPSIS:
Un equipo de médicos solidarios recorre el Amazonas en una vetusta embarcación con la misión de ayudar a las tribus locales. Sin embargo, una incidencia con otro barco les obligará a meterse en una zona de exclusión. Allí tendrán que hacer frente a Boiúna, una colosal serpiente conocida como “la leyenda del Amazonas”. (Cineycine).
“Hemos hecho una película de miedo, intensa y que provoca ansiedad. Empieza de forma un poco desprevenida y acaba agarrándote por el cuello y arrastrándote a través del barro, las rocas y la sangre. Y, con suerte, te destrozará cuando te encuentres cara a cara con nuestra serpiente: la madre de las aguas… Boiúna”. Mike P. Nelson nos lleva de viaje por el Amazonas para que seamos devorados por ‘Boiúna: La leyenda del Amazonas’.
“Ella decide quién vive o muere”

Crítica de Boiúna: La leyenda del Amazonas
Mike P. Nelson es un director especializado en remakes/reboots de cine de género. Suyas fueron las intrascendentes actualizaciones, estrenadas en 2021 y 2025, de films de cierto culto como fueron ‘Km 666: Desvío al infierno’ (Rob Schmidt, 2003) y ‘Noche de paz, noche de muerte’ (Charles E. Sellier Jr., 1984). Ahora deja las “copias” a un lado para traernos una historia algo más original que las anteriores. Me refiero a ‘Boiúna: La leyenda del Amazonas’. Y aquí lo más destacado de su dirección es su laborioso trabajo, a la antigua usanza, en la selva amazónica. Hay que tener mucho valor y pasión para adentrarse en territorio comanche para filmar un film de estas características. Y más en estos tiempos en que todo se falsea con la IA y las recreaciones digitales. En ‘Boiúna’ todo es real mostrándose sucio, grasiento y embarrado… como la propia jungla.
Al margen del retrato de la selva amazónica, lo que nos interesa aquí es la dirección de las set-pieces. Para esto veníamos todos a ver ‘Boiúna’, al menos los amantes de las monster-movies y el fantástico. En este aspecto, Nelson cumple con el objetivo exhibiendo unos ataques y sacudidas muy rápidas y salvajes. Eso sí, la legendaria serpiente tan sólo será exhibida en todo su esplendor en breves segundos… y más en escenas nocturnas que diurnas. Se apoya así Nelson más en clásicos como ‘Tiburón’ (Steven Spielberg, 1975) que en un film ciertamente parecido a este como sería ‘Anaconda’ (Luís Llosa, 1997). Por otro lado, en determinadas escenas bastante angustiosas, podemos apreciar un cierto sabor a clásicos como ‘Aliens’ (James Cameron, 1986) y ‘Depredador’ (John McTiernan, 1987). La primera en una secuencia que tiene que ver con una pala y la segunda con el barro como protagonista.

Volviendo con la gigantesca serpiente comentar que el reptil del film mide unos 30,5 metros de largo y 1,1 metros de ancho. Para su diseño, el departamento de efectos se inspiró en la anaconda verde que es una clase de anaconda que puede llegar a medir hasta 9 metros. También tomaron como base la Titanoboa, una colosal serpiente prehistórica que habitó en la zona colombiana del Amazonas. Para recrear en pantalla tan temible criatura, el equipo de producción colaboró con los diseñadores de una empresa colombiana de efectos visuales llamada Folks, con sede en Bogotá, que empleó especialmente trucos prácticos con el entorno y trabajo de los especialistas.
Pasando al libreto no podemos esperar nada remotamente original… pero ya sabíamos a lo que veníamos. El script es obra del propio Nelson con la colaboración de Tony Giglio y Alan B. McElroy. La trama sigue a una embarcación de médicos voluntarios que ayudan y surten de medicinas a los poblados situados al borde del Amazonas por la parte colombiana. Aunque el trabajo de guión es sencillo, también es justo reconocer que hay un cierto giro interesante a mitad de metraje con la aparición de otra embarcación… y que también hay alguna que otra sorpresa en el esperado body-count. Por lo demás, el esquema es el ya visto en producciones similares: recorrer el Amazonas pasando tiempo con los personajes, presentación de la bestia y clímax. Aquí también hay que valorar el intento de presentar a la serpiente como algo legendario, mítico y con poder de decisión.
Me acabo de referir a la ayuda que prestan los “médicos sin fronteras” a las comunidades ribereñas por la parte de Colombia. Esto hace que en el film el español tenga cierta importancia. De hecho, varios personajes combinarán el inglés y el español a la hora de soltar sus frases. Y actrices como Jessica Rothe y, especialmente, Kiana Madeira se atreverán bastante con el idioma de Cervantes. Por lo tanto, vuelvo a animar a nuestros seguidores a ver la película en versión original.

En el elenco encontramos caras conocidas para los aficionados al fantástico. Para empezar tenemos a Jessica Rothe, que abandona el disparatamiento de los “felices días de tu muerte”, para abrazar un personaje bastante más serio. Digamos que Jessica cumple sobradamente con este cambio de registro mostrándose mucho más comedida. Da vida a Alli, una aspirante a doctora muy comprometida con las causas sociales. El papel de su mejor amiga va para Kiana Madeira como Lena, la dura mecánica y manitas del vetusto barco. Madeira lleva a cabo una interpretación muy exigente y firme en la que no se arruga ante nada. Este papel de chica dura le sienta como anillo al dedo. Un personaje más amable es el que tiene a su cargo Juan Pablo Shuk como Miguel, el típico médico altruista embarcado como jefe de la expedición para asistir a los lugareños.
Otros tripulantes del barco que merecen ser destacados son Will Close y Jaime Newball. Ambos están bastante bien cumpliendo con lo que sus papeles les piden. El primero es Callum, un “miedoso” practicante de medicina que encarna el tópico: “¿Qué hago yo aquí?”. Y el segundo es Raúl, el patrón del barco que tiene a Lena como a una hija. Por último hay que resaltar el buen rol que desempeña Logan Marshall-Green como Malloy, un experimentado constructor de carreteras que nada más que aparezca será clave en el devenir de los acontecimientos.
“¡Ella está aquí!”

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Boiúna: La leyenda del Amazonas, una especie de Serie B rodada con respeto hacia el espectador y hacia lo que se está haciendo. Seguramente no es una gran película… pero para los que nos gusta dejarnos atrapar por el Amazonas, su atmósfera y sus colosales anacondas no es una opción para despreciar.
Tráiler de Boiúna: La leyenda del Amazonas
Los personajes están bien perfilados y tratados cada uno con su propia personalidad y sin gansadas inoportunas. Todo el rodaje en la selva.
Como amante de las grandes bestias tengo que decir que Boiúna se deja ver poco.






