Insidious: Fuera del más allá

📄 SINOPSIS:
Gemma Hall es una madre soltera que empieza a tener terribles pesadillas en las que se ve proyectada fuera de su cuerpo físico en un mundo repleto de entes malignos. Cuando estos malos sueños empiecen a amenazar su propia cordura, y la vida de su hija, se verá obligada a buscar ayuda. (Cineycine).
“Una casa encantada lo tiene todo: es cine, cuentas historias, tiene grandes personajes y, sobre todo, es una experiencia colectiva. No hay mejor sensación que ver a alguien gritar y reír… ya sea mientras sale corriendo de una casa encantada o de una sala de cine”. El director y guionista Jacob Chase debuta en la insidiosa franquicia aportando su toque personal a ‘Insidious: Fuera del más allá’.
“Gemma… ya no puedo más. La puerta está abierta. No me dejes aquí, por favor” (Ingrid Hall)

Crítica de Insidious: Fuera del más allá
Un nuevo realizador toma el relevo de Patrick Wilson detrás de las cámaras en esta nueva película de la franquicia ‘Insidious’. Si recordamos, Wilson firmó su ópera prima con ‘Insidious: La puerta roja’ (2023). La película ponía aparente fin a las desventuras de la familia Lambert enfrentada a los parásitos. Además se convertía en la más taquillera de una saga siempre ascendente en cuestiones monetarias. Y, una vez más, cuando una serie de películas siguen haciendo dinero… siempre llegará, tarde o temprano, una nueva entrega. Por eso ya tenemos en nuestras salas ‘Insidious: Fuera del más allá’. Esta nueva oferta presenta nuevos personajes y deja tranquila de una vez por todas a la martirizada familia Lambert. Tal y como se dice en un momento dado en la película: “Una vez que una puerta roja se cierra… otra se abre”. Y así seguiremos teniendo entregas hasta el infinito.
¿Qué es realmente “Fuera del más allá”? ¿Es una precuela o una secuela? No voy a desvelar la cuestión por motivos de spoilers. Prefiero que sea el propio espectador el que lo averigüe a lo largo del transcurso del film; tal y como tuve que hacerlo yo. Personalmente entiendo que estamos ante uno de los enigmas de la trama. Un misterio que queda resuelto en un momento dado. Aunque los que somos seguidores de la franquicia lo podremos tener medianamente claro a la luz de los primeros datos que se van mostrando en pantalla.

En la producción vuelven a estar presentes Jason Blum y James Wan con sus respectivas productoras: Blumhouse y Atomic Monster. Y la dirección se entrega al casi debutante Jacob Chase. Estamos ante un director y guionista especializado en cortos cuyo film más trascendente hasta la fecha fue la cinta de género ‘Ven a jugar’ (2020). En su favor hay que decir que, en su doble labor, intenta imprimir cierta frescura al sello de films creados por el citado James Wan y su amigo Leigh Whannell.
El libreto, tal y como ha quedado establecido, es obra del propio Chase. Aquí sigue la tradición de la franquicia. Así pues, tenemos los típicos elementos narrativos como el don/maldición familiar, los viajes “astrales” al más allá, o el peligro de que un parásito te descubra. Todo esto lo reduce prácticamente a un entorno cerrado como es la morada de la protagonista. De esta manera nos entrega una película de casa encantada. Aunque ya sabemos, por entregas anteriores, que: “No es la casa lo que está encantada”. Hay que reconocerle a Chase el tratar de innovar en una saga bastante gastada. Y estos intentos de innovación se reflejan en la incorporación de ciertos detalles importantes y refrescantes que, por supuesto, no voy a revelar… pero que se dejarán sentir especialmente en el desatado clímax. Un clímax que, además, traerá de regreso a ciertos parásitos ya vistos anteriormente.

El aspecto terrorífico también se mantiene. Por consiguiente, Chase vuelve a traer la ominosa atmósfera del más allá con su oscuridad, humo y jumpscares. Esta ambientación también repite el uso de los candiles y linternas como focos de luz. Por supuesto, también están de regreso los ya míticos parásitos. Con respecto a estos últimos resaltar que lucen más aterradores que nunca gracias a una notable labor de maquillaje. Ojo, en este sentido, al parásito dentista… Y dentro de este campo de intentar asustar al público creando desasosiego y horror, hay que destacar dos escenas muy bien ejecutadas. La primera es la que tiene que ver con la laberíntica fortaleza casera de Maya. Y la segunda cuando el anciano acólito visita a Gemma para que le haga una limpieza bucal. Sin duda, estas set-pieces entran directas a los primeros puestos del ranking de la franquicia.
En el apartado de la banda sonora nos volvemos a congratular con la presencia de Joseph Bishara manejando la batuta. Ya es imposible hablar de esta serie de películas sin Bishara, el compositor que siempre ha estado al frente del apartado musical de las mismas. Aquí repite sus insidiosas melodías que, una vez más, alcanzan su cenit al salir el título… y, claro está, marca ya totalmente el tono musical del film. En cualquier caso, también se agradece una cierta relajación con algunos pasajes más amables. Y ¡cómo no podía ser de otra forma! Bishara también se vuelve a vestir de parásito demoníaco.

La protagonista es Amelia Eve como Gemma Hall, una destacada dentista y madre soltera que empieza a tener lo que ella identifica como pesadillas. Su trabajo está bien, pero no me entusiasmó. Desde luego llamaba más la atención en ‘La maldición de Bly Manor’, la ficción disponible en Netflix. A su hijita, Maya, la interpreta la pequeña Island Austin con una agradable performance. Por su parte, Laura Gordon es Ingrid, la madre de Gemma. Reconozco que su labor me atrajo más que la de su “hija”, pero no deja de tener pocos minutos siendo un personaje secundario. La actriz nos entrega a una mujer demacrada y ya atrapada en la locura. Un buen retrato, sin duda. El último eslabón del clan “familiar” va para Brandon Perea como Nick Mendoza, un policía y novio de Gemma. Correcto trabajo de apoyo hacia su novia y poco más.
El villano de la función va para Sam Spruell al que le sale muy bien eso de mostrarse terrorífico como Cyrus, un parásito jefe que ansía regresar a nuestro plano y ejecutar un apocalíptico plan. Atención, sobre todo, a su tétrica voz en versión original que prácticamente te vende por completo al personaje. Estamos también ante un carácter refrescante en la serie puesto que es una de las primeras entidades en tener voz y mando en plaza… Entre los secundarios está Maisie Richardson-Sellers en un estrafalario papel como Clare, una tatuadora que tiene una conexión especial con el más allá y que plasma sus visiones en pomelos. Y, claro, no podía faltar la mítica Lin Shaye repitiendo como su icónica Elise Rainier. Estamos ante una actuación que ya le surge sola a la veterana actriz. Shaye/Elise dispone de algunos minutos para seguir luchando contra los parásitos.
“¡No es la casa lo que está encantada! ¡Soy yo!” (Gemma Hall)

En conclusión.
Acabo esta crítica de Insidious: Fuera del más allá, la entrega más nueva de la franquicia que consigue situarse tan sólo por detrás de los capítulos 1 y 2. A esto contribuye fundamentalmente ciertas “novedades” que traen un aire fresco a la saga, las citadas set-pieces y su desatado e inenarrable clímax.
AVISO: Hay una última escena pasados los primeros créditos iniciales.
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Tráiler de Insidious: Fuera del más allá
La escena del laberinto de la “fortaleza” de Maya y la limpieza de boca del anciano acólito. Traer algunos detalles nuevos a una franquicia ya “gastada”. El mejorado maquillaje de los parásitos y ver ampliada su galería.
La explicación del plan final con pomelos tatuados es una tontería. Da la impresión de que ya cualquiera puede tener el don de ser un viajero al más allá. Los tres ancianos acólitos, salvo en determinados momentos, dan más risa que otra cosa.






