Lobos humanos

GÉNERO: Terror, Thriller
DIRECTOR: Michael Wadleigh
TÍTULO ORIGINAL: Wolfen
PAÍS: EE.UU.
AÑO: 1981
DURACIÓN: 115 minutos
GUIÓN: David Eyre y Michael Wadleigh sobre la novela de Whitley Strieber
FOTOGRAFÍA: Gerry Fisher
MÚSICA: James Horner

📄 SINOPSIS:

Un multimillonario con aspiraciones presidenciales llamado Christopher van der Veer es brutalmente asesinado en un parque de Nueva York junto a su esposa y a su guardaespaldas. El jefe de Homicidios encarga el caso a Dewey Wilson, un capitán suspendido que terminará dándose cuenta de que hay algo no humano oculto en el asesinato del magnate. (Cineycine).

Se ha escrito mucho sobre la maldición del hombre lobo y su brutal y tremebunda transformación física. Pero hay unos pocos “elegidos” para los que la referida transformación es como un estado mental. Esos predadores son conocidos como unos auténticos ‘Lobos humanos’.

“Es la gente la que mata a la gente… Los lobos no matan seres humanos. Eso es un mito” (Ferguson)

Crítica de Lobos humanos

Tal y como ya hemos comentado en otras reseñas, la década de los 80 fue especialmente gloriosa para el cine de terror y el fantástico en general. Por aquellos años se estrenaron en cines muchas joyas todavía hoy alabadas y no superadas. Y dentro de todo ese estallido creativo del cine de género, el año 1981 fue realmente especial. Ese año los hombres lobo se pusieron de moda con el lanzamiento de títulos tan reconocidos y trascendentes como ‘Un hombre lobo americano en Londres’ (John Landis) y Aullidos (Joe Dante). Ambas películas absolutamente referentes del cine de “licántropos”. Pero todavía hubo sitio para una más. Nos referimos al film que hoy nos ocupa: ‘Lobos humanos’ (Wolfen).

Al frente de esta producción se situó Michael Wadleigh, un desconocido director que basó su corta trayectoria en diferentes homenajes al reconocido Festival de Woodstock. Sin duda, ‘Lobos humanos’ fue su película comercial más importante, su cenit. Su trabajo aquí destaca por una gran dirección capaz de captar todo nuestro interés. Algo que consigue gracias a su dominio de la cámara (atención a los planos subjetivos con la visión del lobo) y a la conseguida ambientación captando plenamente la atmósfera de muy diferentes lugares de Nueva York. Su trabajo en el film no pasó desapercibido, siendo nominado como mejor director en los Premios Saturn de 1982. Además ganó el premio especial del Jurado en el Festival de Avoriaz del mismo año 1982.

La trama, basada en la novela de Whitley Strieber, responde al típico thriller policíaco. Todo transcurre por senderos muy conocidos con el asesinato de un hombre muy importante tanto local como mundialmente… y la búsqueda e interrogatorio de los principales sospechosos. Sin embargo, llega un punto en el que las sospechas se giran hacia un terrible depredador. Para ser más concretos, un lobo. Y es aquí donde el libreto da entrada al terror ahondando en la mitología de tan fabuloso animal y asimilándola también a la de los indios expulsados de sus territorios. Lógicamente, contando con estos argumentos, el mensaje final resulta claramente activista y ecologista. Precisamente esto es lo que marca diferencias con otros guiones tanto policíacos como terroríficos. Por consiguiente, ‘Lobos humanos’ queda claramente identificada por su libreto.

En clara conexión con el guión tenemos la destacada la ambientación. Aquí tenemos una clara contraposición de escenarios y lugares. De unas escenas a otras pasamos de las elegantes oficinas de Wall Street, a las viviendas de clase media de Manhattan y terminando en los derruidos edificios del Bronx. Especialmente sobresalen estos últimos convertidos en auténticas “montañas” de ruinas formadas por ladrillos, maderas y escombros. Literalmente parece que estamos viendo dos películas diferentes. Se quiere así marcar con total claridad la existencia de dos mundos o dos países en una misma urbe. Si recordamos, algo parecido veríamos también posteriormente enCandyman (Bernard Rose, 1992). Atención especialmente a la ominosa Iglesia abandonada y a esos ojos rojos que lucen en plena oscuridad amenazantes y marcando el territorio.

Pero, sin lugar a dudas, la principal característica de ‘Lobos humanos’ son sus efectos especiales. Por un lado están los relativos al maquillaje y las prótesis. Y, por otro lado, los puramente visuales. Entre los primeros hay que mencionar las realistas consecuencias de los salvajes ataques de la bestia con manos cercenadas en primerísimos planos e incluso alguna que otra cabeza arrancada de cuajo. Y respecto a los efectos visuales es donde el film también marca la diferencia. Aquí se nos ofrece un “truco” fotográfico visual y termográfico capturado en la cámara para plasmar la visión del lobo. Y este efecto se usa varias veces a lo largo del metraje para que veamos cómo la temible criatura se va desplazando por la ciudad, acechando y persiguiendo a sus presas. Si mal no recuerdo, no veríamos algo similar hasta que, seis años después, John McTiernan nos trajeraDepredador (1987).

Al frente de la banda sonora encontramos a todo un mito como James Horner. Y su trabajo desde luego alza toda la producción. Y eso que tuvo muy poco tiempo para componerla ya que entró como sustituto de Craig Safan, cuya música fue desechada. Las composiciones de Horner se caracterizan por sus tonos detectivescos, intrigantes, inquietantes y, llegado el momento, aterradores. Estos últimos se concentran, sobre todo, en el tramo final. Justo ahí es cuando el film decididamente termina abrazando el terror en su inolvidable clímax con la aparición del alfa.

El protagonista principal es Albert Finney como el capitán Wilson, un detective de homicidios suspendido por las consecuencias de su complicada vida fuera del cuerpo policial. Finney prácticamente no cambia de registro en todo el film, pero es cierto que hace una buena labor con este policía malhumorado y observador. Un tipo duro cuyo lema es: “Dios, las armas y las agallas hicieron América”. Como coprotagonista tiene a su lado a la típica compañera amable encarnada por una debutante Diane Venora. Lo cierto es que la actriz presenta unas tablas impresionantes y nadie diría que esta fuera su primera película en cines. En ningún momento queda por debajo de Finney y le mantiene el pulso durante todos los minutos. Da vida a la Doctora Rebecca Neff, una especialista del Departamento en terrorismo y perfiles psicológicos.

Entre los secundarios encontramos nombres ciertamente conocidos por todo buen cinéfilo. El primero de ellos es Gregory Hines como Whittington, un imposible forense de la policía con pelo a lo afro y pendientes largos. Ni qué decir tiene que no encaja en el rol y que habría estado mucho mejor como compañero de acción de Wilson. Algo que queda demostrado cuando ambos salen de patrulla a la Iglesia abandonada. También está Edward James Olmos interpretando a Eddie, un indio con antecedentes penales. Lo más destacado de su labor es la performance que se monta en los muelles totalmente desnudo imitando a un lobo. Otro a destacar es Tom Noonan como Ferguson, un tranquilo zoólogo. Y, por último, también está el veterano Dick O’Neill como Warren, el jefe de homicidios. Su labor es la típica de apoyo y amistad con el inspector protagonista… en este caso, Wilson.

“Matan para sobrevivir, para proteger su territorio, su familia,…. El hombre mata por mucho menos” (Eddie)

En conclusión.
Termino esta crítica de Lobos humanos, una peculiar cinta que mezcla el policíaco con el subgénero de los hombres lobo concluyendo con un mensaje ecologista que convierte al hombre en “villano” y al lobo en “héroe”. Sin duda, una pequeña joyita realmente curiosa que no debe faltar en la videoteca de los amantes de este subgénero del horror.

Tráiler de Lobos humanos

+ Lo mejor:

Los efectos visuales simulando la visión del lobo y metiéndonos en su piel. La ambientación. La banda sonora de James Horner. El aterrador y acorralador clímax. El tráiler.

- Lo peor:

Nunca se ven las transformaciones de hombre a lobo… aunque esto es lo de menos teniendo en cuenta el contexto y mensaje del film. El innecesario romance entre Wilson y Rebecca que además termina en la cama.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
8
GUIÓN
7.5
REPARTO
7
7.3

David González

En un mundo en que los héroes son metrosexuales y mean colonia, uno se pregunta: "¿Qué ha sido de los héroes de verdad?"… Entonces reaparece Sylvester Stallone y se restablece el orden.

Scroll al inicio