The Surfer

GÉNERO: Intriga, Thriller
DIRECTOR: Lorcan Finnegan
TÍTULO ORIGINAL: The Surfer
PAÍS: Australia
AÑO: 2024
DURACIÓN: 100 minutos
GUIÓN: Thomas Martin
FOTOGRAFÍA: Radek Ladczuk (Imágenes Madman Entertainment)
MÚSICA: François Tétaz

📄 SINOPSIS:

Un californiano de adopción vuelve a su Australia natal para enseñarle a su hijo la playa donde pasó su adolescencia e intentar comprar la casa de su difunto padre. Pero al llegar a la región tendrá un pequeño intercambio de pareceres con una banda local que parecen dominar la playa a su antojo. Todo irá a más cuando le roben la tabla de surf y la cuelguen como trofeo… así dará comienzo un asedio sin fin por parte del surfista para recuperar su honor y su tabla. Duele perder delante de un hijo, pero… ¿qué harías luego si sabes que todo solo puede empeorar? (Cineycine).

“No se puede detener una ola. Es pura energía que nace en una tormenta mar adentro. Y se forma y se agita durante días, semanas, meses, a veces durante años. Todo para llegar al punto de ruptura. Un breve y fuerte impacto violento en la arena. Y tú la surfeas o te hundes sin más”. Nicolas Cage hace frente a la gran ola en ‘The Surfer’.

“No vives aquí. No surfeas aquí” (Pitbull)

Crítica de The Surfer

Tras debutar con Vivarium (2019), el director de origen irlandés Lorcan Finnegan prosigue, en cierta manera, dentro de las historias humanas pesadillescas. Y, ahora, suma a la ecuación el gen ganador de toda una estrella como Nicolas Cage. El objetivo es dar a luz a un proyecto sumamente estimulante desde un punto visual con ‘The Surfer’. La película se rodó, en su práctica totalidad, en Australia durante octubre y diciembre de 2023, verano en aquel hemisferio. Y ha tardado justamente dos años desde su estreno, en Cannes 2024, en llegar a España vía Diamond Films. El lanzamiento fue exclusivo para Amazon Prime Video, el pasado 6 de mayo de 2026, en modalidad de suscripción dentro del paquete de MGM. Actualmente se puede ver gratis tan sólo siendo abonado a Prime Video.

‘The Surfer’ es un opresivo thriller con altas dosis de onirismo, desasosiego y paranoia. También es altamente obsesivo planteando numerosas incógnitas durante el avance de su metraje. Casi todas estas incógnitas versan sobre la forma de actuar del surfista… y todas tras las afrentas que va sufriendo por parte de la banda local. Así pues, la cinta queda configurada como una versión viciada de ‘El gran miércoles’ (John Milius, 1978) con claras influencias de ‘La última ola’ (Peter Weir, 1977), sobre todo en los caminos psicológicos que debe enfrentar el protagonista.

No esperen encontrar aquí una revisión de thriller de acción con Nicolas Cage finiquitando malosos. Más bien es el propio Cage, en su personaje del surfista, el que se va convirtiendo en un saco de golpes: físicos y psicológicos. Además es puesto a prueba en infinidad de ocasiones por su obsesiva carrera por recuperarse del pasado que lo atormenta. Un pasado simbolizado en ese momento en el que se ve encerrado en la playa viendo como el sueño de lograr surfear con su hijo se esfuma… ‘The Surfer’ presenta así una serie de preguntas universales. Preguntas acerca de desprenderse de aquello que te pesa o atormenta para seguir. Hacer las paces con tu pasado, el valor del bien material, el peso de las promesas cumplidas, las relaciones familiares y las metas vitales. Dibujando así una línea difusa y bien llevada entre lo artístico y el entretenimiento puramente “Cageiano”.

Realmente, el trabajo de Finnegan es altamente interesante. El realizador lleva al espectador a replantearse constantemente lo que está viendo. Al mismo tiempo que se deja arrastrar por un hipnótico show por parte de Nicolas Cage, la entrada y salida de estrafalarios personajes y una sucesión de situaciones que pondrían nervioso al más calmado. Además, y sin entrar en destripes, el film va plantando pistas sobre lo que realmente sucede, o dejando semillas acerca de si estamos viendo algo completamente real o estimulado y creado por sucesos pasados. Esto viene alimentado por la aparición de un vagabundo con cuentas pendientes con la banda local. Este personaje entra y sale del metraje de forma “fantasmal”.

Todo lo comentado está puesto al servicio de la historia. Una historia que no abandona la misma playa como un lugar de vida y muerte al estilo deTiempo(M. Night Shyamalan, 2021). En este aspecto, la fotografía de Radek Ladczuk es realmente notable. Aquí se saca todo el partido de rodar en parajes naturales: la playa, el aparcamiento y los alrededores de la misma. Todos estos lugares se van volviendo más y más opresivos y cerrados a medida que el protagonista se va encerrando en ellos… Por su parte, la música avanza el estilo de ensoñación y postal idílica infernal en el que se va convirtiendo el film. La partitura de Francois Tézan es punzante y se va metiendo en la cabeza del espectador.

En el casting sobresale por encima del resto un grandioso Nicolas Cage que está en su show particular. Eso sí, va entregado totalmente al servicio del film y yendo de menos a más en su crescendo de locura conforme la playa lo va golpeando. Entran en su panteón de secuencias para el recuerdo una buena ración de momentos… aunque uno de los más memorables será uno que tiene que ver con una rata. Hay que admitir que Cage, con más de cien films en su haber, aún puede sorprender. Y eso es, precisamente, lo que hace aquí entregándose a su lado más visceral y enloquecido sin perder -casi- el control.

El resto del reparto queda como parte del encuadre. Si acaso citar a un ciertamente irreconocible Julian McMahon encarnando a Scully, el líder de la banda de surfistas locales. Esta fue una de sus últimas apariciones en cines y está realmente bien y firme en su sectario rol. Por su parte, Finn Little da vida al hijo de Cage en la ficción. No lo hace mal para los minutos que tiene en pantalla. También hay que citar a Justin Rosniak como un policía local que toma partido en la rivalidad candente entre el extranjero y los oriundos. Alexander Bertrand es Pitbull, un esbirro de Scully que se las tendrá tiesas con El surfista. Y, finalmente, Nicholas Casssim es El vagabundo, un rol más importante de lo que puede parecer en primera instancia.

“No se puede surfear, sin antes sufrir” (Scully)

En resumidas cuentas.
Acabo esta crítica de The Surfer, una propuesta que cuenta con una factura visual a destacar, una actuación fervorosa de su protagonista y un escenario idílico que se torna pesadillesco. El film va más allá del vehículo alimenticio de Nicolas Cage y queda por encima de otros films que llegaron a España con tremendo bombo y no eran mejores. Perfectamente podría haber pasado por cines aprovechando la temporada estival y cuesta entender que estuviera guardada dos años para su lanzamiento.

Tráiler de The Surfer

+ Lo mejor:

Nicolas Cage en su descenso a la locura y como cada plano suyo en ese mismo camino es puro cine. El film comienza de una manera para luego ir transitando por otros géneros y jugando constantemente con el espectador y la mente del protagonista.

- Lo peor:

Hasta que todo se va descubriendo cuesta entender por qué el surfista, simple y llanamente, no se va de la playa. Que tardara tanto tiempo en llegar a estrenarse en España. Que nunca podamos tenerla en formato físico en nuestro país por la compañía que posee sus derechos.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
7.5
GUIÓN
6.5
REPARTO
7.5
6.5

J. Glez

Crítico de cine especializado en análisis cinematográfico y reseñas detalladas de películas.
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