Buscando justicia

GÉNERO: Acción, Thriller
DIRECTOR: John Flynn
TÍTULO ORIGINAL: Out for Justice
PAÍS: EE.UU.
AÑO: 1991
DURACIÓN: 90 minutos
GUIÓN: David Lee Henry
FOTOGRAFÍA: Ric Waite
MÚSICA: David Michael Frank

📄 SINOPSIS:

Richie Madano, un mindundi dentro de la mafia con la sangre caliente y el cerebro afectado por las drogas, asesina delante de su mujer e hijas a un policía encubierto llamado Bobby Luppo. El compañero de este, Gino Felino, encolerizado le pide a su superior un margen para ir tras Richie antes que la ciudad acabe siendo una zona de guerra. Gino tendrá ahora que romper definitivamente con su pasado para atrapar a Richie… incluso pisando las propias normas que rigen la mafia en Brooklyn. (Cineycine).

“Nunca has entendido nada del barrio, ¿verdad? Sí matas a un poli en la 18 delante de cien testigos… vas a morir. La única diferencia es que él quiere morir en su propio barrio. Tranquila, Vick. Llegaré a la firma del divorcio a tiempo y entero…”. Es un trabajo sucio, pero alguien tiene que sacar la basura. Steven Seagal está ‘Buscando justicia’.

“Esta es una noche que esta ciudad no olvidará jamás” (Richie Madano)

Crítica de Buscando justicia

Hoy rescatamos una cinta que buscaba para Steven Seagal ser su propiaFrench Connection (William Friedkin, 1971), pero con artes marciales. Una versión claramente enloquecida, cargada de Aikido, con la mafia, un asesino imparable y un policía al margen de la ley en busca de venganza como puntos fuertes. Todo eso es ‘Buscando justicia’.

El veterano John Flynn fue el elegido para dirigirla. Flynn cumple con su deber de dejar que la violencia y la acción hablaran por sí mismas. La producción se rodó solo durante un mes (de los más de tres que abarcó la filmación en su totalidad) en Brooklyn. Posteriormente tuvieron que trasladarse a estudios propiedad de Warner Bros para acabar el trabajo. El presupuesto logró mantenerse en cifras modestas que no superaron los 15 millones de dólares. Y en su paso por cines de EE.UU. recaudó casi 40 millones.

El libreto lo escribió Lance R. Hill, autor también conocido como David Lee Henry. Hablamos de un guionista no muy prolífico en los lápices, pero siempre con un pleno de guiones al servicio de tipos duros. En el caso de ‘Buscando justicia’, decir que esta insigne obra forma parte de la llamada “trilogía del dolor de Seagal”. Tres películas bautizadas así por nuestro compañero Carlos Guerrero. Hablamos dePor encima de la ley (Andrew Davis, 1988), Señalado por la muerte (Dwight H. Little, 1990) y la obra que hoy nos ocupa. Este tridente obedece a tres films de estreno consecutivo en cines donde el maestro Aikidoka buscaba venganza, infringiendo para ello durísimos sufrimientos por el camino a los facinerosos valiéndose de sus conocimientos marciales.

‘Buscando justicia’ es un thriller criminal y policíaco que se beneficia de un entorno concreto: el barrio de Brooklyn. Y, por supuesto, de la gente que lo puebla que son los que viven y mueren en él. Un lugar donde la mafia y los policías conviven cada uno con sus reglas. El film describe la zona como una jungla urbana que siempre parece a punto de estallar. Y, en medio de todo esto, se sitúan los dos protagonistas principales. Dos tipos claramente antagonistas y cada uno a un lado opuesto de la ley: Gino Felino y Richie Madano. El primero un hombre que sabe lo difícil que ha sido para él lograr ser un tipo honrado rodeado por la atracción magnética de la mafia. Y el segundo un delincuente mermado mentalmente por el consumo de drogas y que busca en 24 horas crear su propia leyenda.

¡Y cómo no! Siendo una película protagonizada por quién es… su punto fuerte es la extrema violencia de la que hace gala. Tanto en los actos que da comienzo Richie, como en la persecución por parte de Gino. Sobresalen las monumentales set-pieces de la carnicería y la sala de billar. Ambas a mayor gloria del propio Seagal. No decepciona tampoco el contundente clímax a plena potencia de fuego con un glorioso versus entre Gino y Richie. En todos estos enfrentamientos abrasivos no se contempla el hacer prisioneros… Nunca está de más reconocerle a Steven Seagal que los combates en sus películas de los 80, y hasta mediados de los 90, fueron algo totalmente novedoso. Combates que se saldaban con terribles sufrimientos para los que se atrevían a retar al rey de las facturas óseas.

Destacan del film, como no podía ser de otra manera, la suciedad urbana de la jungla de asfalto. La fotografía del evento la firmó un especialista de este tipo de entornos como era Ric Waite. Por su parte, de la música se ocupó David Michael Frank entregando una labor muy en la línea de la propuesta con añadidos de canciones, que suenan de fondo, escritas e interpretadas por el mismísimo Seagal.

En el casting, sabiendo a lo que venimos, no podemos buscar grandes interpretaciones. Aquí se viene a ver zurras en un ambiente urbano decadente… y eso es lo que vamos a encontrar. Steven Seagal como Gino habla fluidamente en italiano, se luce en las peleas, no para de ir retando a todo aquel que se le pone por delante y nada, ni nadie, lo despeina. Eso sí, ya comenzaba a ser evidente que su cantidad de “caras” en el bolsillo se agotaban. William Forsythe como Richie es su némesis. No se ven cara a cara realmente hasta el enfrentamiento final. Y esto hace que Richie vaya en otra película protagonizada por él mismo en una frenética oda a la violencia. Buena labor la de Forsythe como el segundo tipo más duro del relato.

En papeles ya secundarios hallaremos a Gina Gershon (Patti), la hermana de Richie. Patti no le debe lealtad, pero sí que le teme. Dominic Chianesse hace de padre de Richie, un hombre honrado que encarna la parte trabajadora de la inmigración italiana. Jerry Orbach es Ronny, el superior de Gino. Prácticamente se limita a poner cara de circunstancias y dejar que el pintor ¡pinte! Por último, y en roles de relleno, encontramos a: Jo Champa (Vicky) como la futura ex mujer de Gino, el sempiterno Robert LaSardo como un tatuado esbirro de Richie, Dan Inosanto como un experto en lucha con palos y el inefable Gianni Russo dando vida a Sammy, un bocazas que no para de buscarle las cosquillas a Gino. Por cierto, no podemos dejar pasar por alto que gran parte de los extras pertenecían en la vida real a la cosa nostra.

“Es una pena porque esas balas te hubiesen ahorrado mucho dolor” (Gino)

En resumidas cuentas.
Termino esta crítica de Buscando justicia, una propuesta con un Seagal en su plenitud persiguiendo sin cuartel a un perfectamente bien elegido William Forsythe. Una especie de film de justicieros en junglas urbanas tan ochentero-noventero como podría esperarse. Logra permanecer en la memoria como una reliquia de una época pasada. Y merece ser recordada por la ingente cantidad de somantas de palos que muestra con Seagal encarnando él solo a todo un escuadrón de la muerte contra un villano tan exagerado como peligroso.

Tráiler de Buscando justicia

+ Lo mejor:

La violencia pictórica en donde Seagal goza, y hace gozar al fan del actioner, ajusticiando a malosos de las formas más dolorosas posibles. El plus que el barrio le da al envoltorio del film. La inenarrable escaramuza en la sala de billar.

- Lo peor:

Los momentos de relleno con Gino/Seagal regalándose varios speechs como si fuera Marlon Brando en ‘La ley del silencio’. Muchos momentos de puzle descabezado en donde los personajes van de A hasta B y vuelven sin tener más que hacer, como ratones en una ratonera. Entre medias de la trama, y las secuencias de acción, se hacen evidentes cortes de metraje que hacen lucir descabezada la historia e inconexas las formas del propio Gino.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
7
GUIÓN
6
REPARTO
7
6.6

J. Glez

Crítico de cine especializado en análisis cinematográfico y reseñas detalladas de películas.

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