Planeta prohibido

📄 SINOPSIS:
Año 2200. El crucero espacial “Planetas Unidos” C-57D parte de su base terrestre hasta la estrella Altair-4, un planeta con muy buenas condiciones para la vida humana. El objetivo de la tripulación del crucero es contactar con los científicos que se instalaron en Altair-4 hace unos 20 años. Sin embargo, al llegar al planeta sólo encontrarán al Doctor Morbius, a su hija y a su robot mayordomo, Robby. Al parecer, Morbius guarda muchos secretos y sólo él conoce el destino del resto de los colonos. (Cineycine).
Hoy tenemos entre manos un pequeño pero gran pedazo de la historia del cine de ciencia-ficción. La influencia de esta película en otras cintas posteriores es incalculable. Incluso podemos decir que fue la principal pionera de la exploración y conquista espacial en la gran pantalla. Cojan su billete porque ya mismo ponemos rumbo a ‘Planeta prohibido’.
“Sean bienvenidos a Altair-4, caballeros” (Robby)

Crítica de Planeta prohibido
Toca hablar ya mismo de este mítico título estrenado en 1956 y que ya tiene la friolera de ¡65 años! a sus espaldas. Recuerdo lo mucho que me asombró cuando la vi por primera vez siendo un niño. Posteriormente la recuperé en VHS y luego en DVD. No es para menos. Independientemente de las puntuaciones en sus diferentes apartados, estamos ante una película importantísima en la sci-fi. Afirmo esto porque muchas de las grandes películas y sagas que hoy todos alabamos tuvieron en ‘Planeta prohibido’ su punto de origen. Nada más hay que ver como este film anticipaba los viajes y conquistas espaciales, el lado oscuro del subconsciente (la “fuerza” para los Jedis) o la presencia de robots interactuando con humanos. Bastan estos ejemplos para poner encima de la mesa todos los méritos del film.
En la dirección encontramos a un artesano de los años 40 y 50 como Fred M. Wilcox. Hablamos de un director que había apuntalado su fama dirigiendo hasta tres películas de la mítica Lassie. ‘Planeta prohibido’ fue la película por la que pasó a la posteridad. Posteriormente a ella sólo estrenó otro título, ‘Leila’ (1960), hasta fallecer en 1964 a los 56 años. En ‘Planeta prohibido’ apuesta por un diseño de producción y una dirección claramente pulps. Presten atención a los uniformes del pelotón del crucero y sus armas, los vestiditos que luce Anne Francis, el robot Robby o la exótica ambientación que combina escenarios radicalmente diferentes unos de otros. Este estilo pulp es lo que, todavía actualmente, marca la diferencia convirtiendo la película en una curiosísima propuesta.

Respecto a los efectos especiales decir que se les nota el paso del tiempo pero realmente resultan muy entrañables. Fueron obra de A. Arnold Gillespie y están formados por fondos pintados, maquetas y animación. Los fondos pintados más “cantosos” son los del exterior del planeta notándose claramente como un añadido al que se dota de profundidad. Las maquetas están bastante logradas, especialmente la artillería pesada y el “platillo volante” que hace las veces de “crucero espacial”. Finalmente, y para la animación, se contrató al animador Joshua Meador que trabajaba para Disney. Su labor en ‘Planeta prohibido’ fue la creación del monstruo ID, una criatura que todavía actualmente luce muy bien y que te lleva a alabar un trabajo animado incorporado a un film de imagen real de hace 65 años.
Mención al margen merece Robby presentando con un “introducing” y todo en los créditos del film. Hablamos de un robot “mayordomo” diseñado por Robert Kinoshita que se convirtió en todo un icono llegando a protagonizar otros shows y películas como ‘The Invisible Boy’ (Herman Hoffman, 1957). Tal fue su impacto que su tosca pero querida figura se ha mantenido en el recuerdo hasta nuestros días. En Robby rigen muy claramente las ‘Tres leyes de la robótica’ elaboradas por Isaac Asimov. Las mismas le hacen servir lealmente al Doctor Morbius y a su hija, Altaira. Como curiosidad apuntar que dentro del traje de Robby estaba el especialista Frankie Darro mientras que el locutor Marvin Miller le ponía la voz.

La trama está basada parcialmente en ‘La tempestad’, la famosa obra de William Shakespeare. De entrada, el planteamiento inicial resulta muy moderno para su época, tal y como ya adelanté anteriormente. Aquí se nos presenta una humanidad que ha conquistado el espacio colonizando muchos planetas y superando logros impresionantes como dejar atrás la velocidad de la luz. Una vez situada la acción en Altair-4 todo se va enriqueciendo todavía más con la incorporación de temas tan interesantes como los monstruos del subconsciente o la extinción de las razas. Estas temáticas que hoy nos parecen tan habituales no lo eran tanto en el gran cine comercial de los años cincuenta más centrado en monstruos colosales que atacaban la Tierra.
La banda sonora merece más que nunca una mención destacada y fue obra de Electronic Tonalities. Bajo esa denominación encontramos a Louis y Bebe Barron, un matrimonio de unos auténticos pioneros al llevar la música electrónica a la gran pantalla. Su soundtrack está reconocida como la primera banda sonora electrónica del cine. Los Barron usaron muchos circuitos eléctricos, bucles y válvulas de vacío. El resultado es una música experimental repleta de tonos, sonidos, pitidos y zumbidos muy singulares que se extendieron también a los efectos de sonido.

“La creación por el simple pensamiento”. Mundos olvidados.
Walter Pidgeon y un irreconociblemente serio Leslie Nielsen fueron los grandes protagonistas batiéndose en duelo actoral. Pidgeon hace un gran retrato del Doctor Morbius, el típico científico serio que desconfía de la humanidad guardándose para sí poderosos secretos. Atención especial a su apariencia externa que da totalmente la impresión de un gran mentalista. Por su parte, Nielsen fue lanzado en este film como el prototipo de caballero encarnando al Comandante Adams, un militar preparado y un tipo recto y con carácter. Otros compañeros de Nielsen que tienen cierta importancia son Warren Stevens como el Doctor Ostrow y Jack Kelly como el teniente Farman, un “donjuán” en toda regla. Para las gracietas quedó Earl Holliman como el cocinero de la misión apareciendo con gorro y mandil blancos incluidos.
Finalmente, el tercer papel importante fue para Anne Francis encarnando a Altaira, la hija del Doctor Morbius. La actriz aprovecha sus 25 años para explotar su belleza haciendo un retrato de una virginal e ingenua chica que no ha conocido a más hombres que a su padre. Su inocencia y hermosura, unidas a sus vestiditos con minifaldas cortísimas y siempre descalza, provocarán que el comandante Adams le termine llamando la atención antes de caer rendido ante ella… Lo cierto es que Francis no hace “mucho” más que exhibirse cándidamente, pero si no estuviera en el film la echaríamos de menos. La dulzura y pureza de su Altaira es un buen contrapeso para todos los hombres del film y otro elemento imprescindible del mismo.
“Al fin y al cabo no somos dioses” (Comandante Adams)

En conclusión.
Finalizo está crítica de Planeta prohibido, creo que puedo afirmar sin muchas dudas que estamos delante de la primera gran producción de ciencia-ficción en color. Toda una rara-avis para su tiempo y una de las pioneras en “la conquista del espacio” a nivel cinematográfico. Vista actualmente resulta tremendamente exótica, interesante y entrañable. Un film que no debe faltar en la colección de todo buen amante de la sci-fi que se precie de serlo.
Tráiler de Planeta prohibido
Robby, por supuesto. El trío protagonista con características y personalidades bien marcadas. La recreación animada del monstruo ID. Las colosales construcciones de los Krell. Su aire pulp.
Ciertos decorados pintados a mano que ya se notan muy falsos. El personaje del cocinero con gorro y mandil que está para hacer gracietas me sobra. Su estética ya no creo que sea del gusto de las generaciones actuales de los superhéroes y el CGI a todo trapo.







Hola David:
Muy buenos tus comentarios sobre los héroes metrosexuales y el cocinero con gorro y mandil, como si fuera el tendero de la esquina.
Si escribo es para indicar que la influencia de La Tempestad, de Shakesperare, se limita al paralelismo entre el profesor Morbius y su hija Altaira con el duque Próspero y su hija Miranda; todo lo demás está relacionado (la llegada e la nave en busca de una expedición anterior, cuyos expedicionarios fueron asesinados por Morbius, y la defensa que éste hace de la cultura de los Krell) con la novela de Ray Bradbury "Crónicas marcianas" concretamente con el relato titulado Aunque siga brillando la luna. Lo digo porque se ignora por completo esta influencia en el guión debido a Cyril Hume, incluso en el coloquio de cierto programa de televisión, aunque se citó a Bradbury y se enseñó una novela de él, no se citó para nada lo que acabo de indicar.
Hola, Silvestre.
Ante todo, muchas gracias por emplear parte de tu tiempo en leer la reseña. Y, por supuesto, también muchas gracias por tu aportación a la misma con la mención de los relatos de Ray Bradbury. ¡Saludos!
Hola David:
Verás, en la novela de Ray Bradbury Crónicas marcianas (1950), en uno de los relatos que la componen titulado "Aunque siga brillando la luna", igual que en Planeta prohibido una nave galáctica llega al planeta Altair4 en busca de una expedición anterior, en la novela de Bradbury también aparece una nave que llega a Marte para averiguar lo ocurrido con tres expediciones anteriores. Igual que el profesor Morbius eliminó a sus compañeros de expedición para proteger la cultura de los Krell, en el relato Aunque siga brillando la luna, Spender, uno de los expedicionarios empieza a eliminar a sus compañeros para proteger la elevada cultura marciana del vulgar consumismo de la Tierra.
También Dan Barry, dibujante de la tiras diarias de Flash Gordon, auxiliado por sus guionistas Harvey Kurtzman y Harry Harrison , utilizó el relato de Crónicas marcianas "Aunque siga brillando la luna", para su aventura de Flash Gordon de 1963: Tragedia en Marte.
Me encanta Planeta prohibido, y claro Anne Francis también.
Saludos
Hola, Silvestre.
Pues me parece genial y fabulosa toda la aportación que has hecho a la propia crítica con tu personal reseña de 'Crónicas Marcianas' y de su relato 'Aunque siga brillando la luna' (Ray Bradbury). Como bien se dice, cada día se aprende algo nuevo y ahora cualquier lector que lea la review tendrá, gracias a estos comentarios, un enfoque mucho más completo de 'Planeta prohibido'. Y sobre Anne Francis, ya expuse en el texto que si no estuviera en la película la echaríamos de menos...
¡Saludos!