La lucha

GÉNERO: Drama
TÍTULO ORIGINAL: La lucha
PAÍS: España
AÑO: 2024
DURACIÓN: 92 minutos
GUIÓN: Marina Alberti y Samuel M. Delgado
FOTOGRAFÍA: Mauro Herce
MÚSICA: Camilo Sanabria y Adriana García Galán

📄 SINOPSIS:

Miguel es un veterano luchador que lleva su cuerpo al límite para seguir compitiendo. Su hija, Mariana, también se dedica a la lucha y quiere destacar como años atrás lo hizo su madre, que falleció tras una larga enfermedad dejando un vacío irreparable en la familia. Tanto padre como hija viven el duelo de manera opuesta luchando doblemente, en el terrero y en la vida, por seguir en pie. (Cineycine).

“Por antonomasia, la lucha es el deporte tradicional de las islas. Consiste en un enfrentamiento entre dos rivales en el que, agarrados según el reglamento, cada uno de ellos procura vencer al otro tumbándolo o haciendo que toque el suelo con alguna parte distinta a la de las plantas de los pies”. Hoy, en Cineycine, presenciamos un baile ancestral, un duelo y una forma de vida,… Todo eso y mucho más en ‘La lucha’.

“Tienes 47 años. Dos intervenciones de rodilla y sigues ganando peso. Tienes que dejarlo. Tienes que dejar de luchar” (Doctor)

Crítica de La lucha

El director canario José Alayón rinde con este film un justo homenaje al deporte por antonomasia de las ocho islas. Me refiero a la lucha canaria. Tan justo reconocimiento ha sido posible gracias a El Viaje Films (productora con sede insular) y Sideral (que se ha encargado de la distribución para cines y festivales). ‘La lucha’ es un drama tremendamente sentido. Una película que fusiona un estilo casi documental con una historia universal de dolor por la pérdida. Y todo esto con el trasfondo del deporte de “la luchada”, y todas las tradiciones y valores que representa.

Para entendernos, ‘La lucha’ toma el envoltorio deportivo (entrenamientos, concentraciones, agarradas y familiaridad) para narrarnos una historia de amor y reencuentro entre dos personas perdidas. Salvando las distancias, estaríamos ante algo parecido a lo que vimos en Rocky (John G. Avildsen, 1976). La propuesta está ambientada totalmente en Fuerteventura. Y esta isla se torna como un personaje más de la propia historia. Aquí se nos representa con su aridez característica, su viento casi perpetuo, las carreteras que cruzan la tierra como intrusas y esos pesados vehículos 4×4. El propio enclave geográfico nos narra así su propia historia haciéndonos saber que la vida allí no es fácil.

Alayón, encarando su segundo film tras ‘Slimane’ (2013), deja muy claro la película que quiere contarnos. Su dirección es inmersiva y cuasi documental. La misma se agarra al drama y lo viste con aires de western. Los sentimientos, el sonido y el silencio… son tan o más importantes que los ritos tradicionales del deporte que representa. La tremenda veracidad y realidad que el film presenta es, sin duda, su mejor baza. No hay nada, o casi nada, que luzca impostado. Incluso los actores, en su totalidad nativos de las islas y/o personajes cercanos al mundo de la luchada, aportan un plus a toda la familiaridad que el film rezuma. Se denota toda la tradición y la forma de vida del pueblo canario en su más pura esencia. Tanto para lo bueno como para lo malo.

Sobre el pozo del guión, escrito a cuatro manos por Marina Albertí y Samuel M. Delgado (intuyo que con la clara indicación del propio director), buscan contarnos una historia que se beneficie y alimente del deporte que proyecta. Pero, ante todo, debe representar una doble ambición: la de luchar en el terrero (aunque el cuerpo y la mente ya no respondan), y la de hacerlo en la vida real (cuando uno se enfrente al dolor de una pérdida irreparable). Sin grandes artificios, el libreto muestra a la perfección esa dualidad. Una dualidad claramente ampliada por una dirección y fotografía que busca la inmersión en el cuerpo de los actores. Se intenta conseguir la cercanía perpetua para entrar a vivir en ellos, y entenderlos, analizando sus formas y cicatrices en su mapa corporal.

Para la fotografía del evento se contó con el reputado Mauro Herce. Recordemos que llevó la misma labor en la muy promocionada y reconocida ‘Sirat’ (Oliver Laxe, 2025), una cinta que ha llegado a competir en la carrera por los Oscar 2026 como mejor película extranjera (España). En el casting no hay nombres conocidos para el gran público cinematográfico… pero si para los seguidores de la lucha canaria. En pantalla contaremos con apariciones claves de luchadores actuales, hombres y mujeres, ya sea como protagonistas de peso, como parte de la narración, o como ayuda para revestir la escena. Además se cuenta con la indispensable voz de José Manuel Pitti en las retransmisiones.

En el reparto, Tomasín Padrón (en realidad profesional de la luchada) es Miguel, un luchador ajado que está actualmente en activo siendo uno de los más veteranos del terrero. Claro ejemplo de que su tiempo ya pasó, Miguel se niega abandonar lo único que le queda. Al mismo tiempo está totalmente alejado de su hija y enclaustrado en una caravana junto a la casa que compartía con su mujer. Miguel sobrelleva el dolor y la carga de estar casi sin contacto con el resto del mundo… Como actor, Tomasín hace una buena labor más apoyada en lo físico que en el diálogo o en los grandes alardes interpretativos. Realmente clava el papel con momentos de una emoción latente.

Yazmina Estupiñán encarna a Mariana, la hija adolescente de Miguel que está alejada de su padre. Mariana se niega a abandonar el recuerdo de su madre y permanentemente ve videos para tenerla presente. Y en la lucha busca una manera de no dejar que el vínculo con ella se rompa agarrándose a su memoria… La labor de Yazmina es más complicada que la de Tomasín por la rebeldía intrínseca de la juventud. Pero con la ayuda del resto del elenco logra que entendamos la cabezonería de su personaje, su búsqueda de amor no correspondido y su obcecada tenacidad por seguir en la lucha.

En papeles de apoyo hallaremos a personajes que, con su presencia física y el aura que destilan, ejemplifican cada uno claros ejemplos de personas comunes. Personas con todas sus aristas y virtudes. Inés Cano es Inés, la hermana de Miguel, una mujer luchadora que ante todo intenta acercarse y azuzar a su hermano para que vuelva a ser quien era. Sara Cano es Yumara, la hija de Inés y prima de Mariana, ella vive más lejano el duelo y la perdida e intenta enseñar a Mariana no solo a mejorar en la lucha, sino también a volver a la vida anterior. Y, por último, citar la labor de Aridany Pérez como Ayoze, el hermano y compañero de equipo de Miguel. Ayoze se acercará a Mariana no con las intenciones que ella pretende.

“Vuelve a ser tú. Vuelve a ser padre” (Inés)

En resumidas cuentas.
Acabo esta crítica de La lucha, un film que explora y ejemplifica un abanico de sentimientos por medio de un deporte que es mucho más que eso. Maneras de vivir y de sobrellevar la pérdida, de aferrarse a la familia, de superar las adversidades, con valor y honor. ‘La lucha’ es una doble lectura sobre la misma. Cine de esencia canaria con proyección universal.

Tráiler de La lucha

+ Lo mejor:

Sirve como homenaje y reivindicación de un arte y una tradición milenaria… y también como vehículo emocional y vital. La absorbente ambientación y la perpetua sensación de realismo que evoca.

- Lo peor:

Es un film puro de emociones y sensaciones con todo lo que ello conlleva. Honra al deporte, pero lo usa como vehículo para metas más universales y comunes, lo cual puede que no termine de convencer a los que buscaban en ella un film más volcado al género deportivo.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
7
GUIÓN
6
REPARTO
7
6.5

J. Glez

Crítico de cine especializado en análisis cinematográfico y reseñas detalladas de películas.
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