Primate

📄 SINOPSIS:
Lucy es una joven universitaria que regresa a su fabuloso y aislado chalé en Hawai. Allí la espera su familia y Ben, su mascota… un chimpancé “adoptado” y muy inteligente. Sin embargo, una noche, Ben es mordido por una mangosta contrayendo la rabia. A partir de ese momento se convertirá en una salvaje y mortal amenaza. (Cineycine).
“Los chimpancés son unas encantadoras crías de cara rosada de las que la gente se enamora, pero luego crecen hasta convertirse en bestias de 70 kilos que pueden dar rienda suelta a sus instintos primarios en cuestión de segundos. Además pueden ser criaturas malignas y terroríficas en la vida real. Cazan a otros animales e incluso a otros chimpancés para alimentarse y tienen ataques de ira. Cuanto más investigaba, más se me oscurecía su imagen…”. Johannes Roberts nos describe en esta película toda la rabia asesina que puede acumular un ‘Primate’.
“Este es Ben. Es parte de la familia” (Lucy)

Crítica de Primate
Cualquier amante del cine de género conoce ya sobradamente el nombre de Johannes Roberts. Hablamos de un director y guionista especializado en propuestas de bajo presupuesto que alcanzó su mayor éxito comercial con ‘A 47 metros’ (2017), una cinta de tiburones “asesinos”. Posteriormente tuvo su gran oportunidad comercial con ‘Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City’ (2021), pero esa nueva propuesta de la mítica de franquicia de Capcom no terminó de funcionar. Como consecuencia de ese fallido reboot, Roberts ha vuelto a embarcarse en una película con animal “asesino” de por medio. En esta ocasión nos presenta a Ben, un rabioso chimpancé que le tiene fobia al agua en ‘Primate’.
El principal aval que nos ofrece Roberts en ‘Primate’ es dar lo que promete. Con esto me refiero a que el film promete una violencia brutal y eso lo brinda en muy buenas dosis. En pantalla veremos al chimpancé dar unas zurras de muerte a todos aquellos desgraciados que se crucen en su camino o lo miren mal. La fuerza de sus ataques será descomunal y los efectos en los cuerpos humanos devastadores. Atención especial a su finisher consistente en meter sus dedos en la boca de sus víctimas y lo que viene después ya se lo pueden ustedes imaginar… Por consiguiente, el gore exhibido es altamente satisfactorio con muertes que realmente duelen al verlas. La única pega en este apartado es que toda la acción transcurre en una noche. Lógicamente esto impide ver en todo su esplendor los ataques del “mono”.

Otro apartado muy favorable de ‘Primate’ son los efectos especiales empleados para recrear a Ben. Ya solo por ellos merece la pena ver la película. En esta ocasión no se ha recurrido a CGI ni a pantallas verdes o azules. Ben fue recreado gracias a un extraordinario disfraz totalmente detallado y a varios animatrónicos. Debajo del traje estaba el especialista Miguel Torres Umba. Este actor colombiano realiza un trabajo fantástico ayudado por el departamento de marionetistas del film. Además se utilizaron diferentes prótesis para simular el daño y la casquería causados en los cuerpos de las víctimas por los ataques del rabioso primate. Básicamente todo el apartado de FX es un disfrute para los que, como es mi caso, gozamos con los efectos prácticos de toda la vida.
Pero ahora viene lo malo… y esto es la trama escrita por Roberts junto a Ernest Riera. La misma responde al citado subgénero de “animal asesino”, pero apenas hay nada nuevo y todo es un compendio de tópicos. Y lo más grave es el plagio, revestido de homenaje, de ‘Cujo’ (Lewis Teague, 1983). Las únicas diferencias son el cambio del animal protagonista (un perro por un chimpancé) y el lugar de refugio (un coche por una piscina). El resto es prácticamente idéntico en ambos films. Así pues, el chimpancé contrae la rabia mordido por otro animal (una mangosta en este caso) y procede a enloquecer acorralando a sus víctimas en una piscina. Las pobres chicas no pueden salir de la misma, so pena de ser brutalmente breadas por el furioso y descontrolado animal. Tal y como yo lo veo estamos ante una especie de remake encubierto de ‘Cujo’.

Pasando al reparto podemos tirar de tópico y decir que resulta “cumplidor”. Y es que estamos ante un casting que se somete a lo que son las reglas más básicas del juego de este tipo de producciones: gritar, asustarse, esconderse y morir brutalmente. En cualquier caso, es de justicia resaltar la labor de Johnny Sequoyah como Lucy. La actriz californiana está ante su gran oportunidad comercial y la aprovecha bastante bien. Sequoyah se carga la película a sus espaldas, se enfrenta a Ben y se convierte en la líder de todo el elenco. Además hay que darle un punto extra por aprender lenguaje de signos para su papel en la película.
Por otro lado, y acompañando a Sequiyah, también hay que citar la presencia del oscarizado Troy Kotsur. El actor sordo hace de padre de Lucy y tiene a su cargo una de las mejores escenas de la cinta. La familia la completa Gia Hunter como Erin, la hermana pequeña que pasa herida buena parte del metraje. Rematando el elenco principal tenemos personajes típicos y tópicos de este tipo de producciones. Entre ellos están Victoria Wyant como Kate (la mejor amiga), Jess Alexander como Hannah (la descarada) y Benjamin Cheng como Nick (el guaperas de cuerpo fitness). El resto del casting son personajes que entran para no volver a salir tras encontrarse, cara a cara, con Ben…
“¿Los chimpancés pueden coger la rabia?” (Hannah)

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Primate, una película que da todas las muertes y el horror prometidos por su promoción y protagonista. Eso sí, no le pidamos más porque ahí se acaba el tema. En cualquier caso, y sois fans de las películas del subgénero de “animal asesino”, estoy seguro que encontraréis en Ben un nuevo “amigo” con el que pasar “buenos ratos”.
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Tráiler de Primate
El trabajo de Miguel Torres Umba, y de los maquilladores y técnicos, para recrear a Ben sin recurrir al CGI. El finisher de Ben y sus brutales y violentos ataques.
Johannes Roberts quiere homenajear tanto a ‘Cujo’ que termina por “plagiarla”. Los elementos “asustadores” son tópicos hasta decir basta… por ejemplo: teléfonos que suenan inesperadamente o televisiones que se encienden en el momento más inoportuno.






