El hombre menguante

DIRECTOR: Jan Kounen
REPARTO: Jean Dujardin
TÍTULO ORIGINAL: L'homme qui rétrécit
PAÍS: Francia
AÑO: 2025
DURACIÓN: 99 minutos
GUIÓN: Christophe Deslandes y Jan Kounen sobre la novela de Richard Matheson
FOTOGRAFÍA: Christophe Nuyens (Imágenes vía DeAPlaneta)
MÚSICA: Alexandre Desplat

📄 SINOPSIS:

Un ingeniero naval sufre un extraño incidente meteorológico mientras nada en plena soledad del mar. A partir de ese momento, y en los meses siguientes, irá menguando de tamaño sin que la ciencia médica pueda darle una explicación coherente acerca de lo que realmente le está pasando a su cuerpo. Finalmente acabará midiendo unos escasos centímetros quedando atrapado accidentalmente en el sótano de su propia casa. (Cineycine).

“Llevo unos quince años persiguiendo este proyecto. Vi la película original de Jack Arnold de pequeño y la tenía olvidada. Pero un día estaba dando una vuelta cuando me topé con una reedición de ‘El increíble hombre menguante’ con una portada fantástica. Me la compré y recuerdo que la vi tres veces seguidas. Había vuelto a reconectar con la película. Me pareció que el papel tenía mucha fuerza. Quería que el público sintiera compasión por aquel hombrecillo minúsculo que vive un infierno en su sótano”. En 2026, Jean Dujardin se convierte en ‘El hombre menguante’.

“¿Cuánto tiempo hace que no te mides?” (Doctor)

Crítica de El hombre menguante

Fue en 1957 cuando Jack Arnold dirigió ‘El increíble hombre menguante’ sobre la novela de Richard Matheson. La película era una serie B que estaba muy bien dirigida presentando unos efectos especiales que todavía actualmente resultan muy espectaculares. Con el paso del tiempo, el film se convirtió en una auténtica joya del fantástico tremendamente valorada y querida. Y uno de sus fans actuales no es otro que Jean Dujardin, tal y como se recoge de sus palabras expuestas en la introducción de esta reseña. El actor francés se hizo con los derechos y lo preparó todo para filmar el remake francés. Detrás de las cámaras se unió con el holandés Jan Kounen para que ejerciera las labores de dirección. Y así, muy brevemente, es como se ha gestado toda la producción de ‘El hombre menguante’.

Ante todo hay que aclarar que este film bebe tanto de la película original de Arnold como de la novela de Matheson. En este sentido, ‘El hombre menguante’ es una adaptación de ambos materiales. Y, por supuesto, también incluye aportaciones propias. Algunos ejemplos de esto que comento serían los siguientes: Esta nueva versión toma de la original la presencia del gato, la araña, la casa de muñecas,… Por su parte, del libro incorpora a la hija del matrimonio protagonista. Y entre las ideas propias estaría el hecho de no explicar el fenómeno que causa la perdida de tamaño en el protagonista. Tanto en la novela como en el film esto era provocado por una nube radioactiva mezclada con insecticidas. Ahora simplemente vemos como Paul (Carey en el original) se ve rodeado por un extraño círculo en el cielo mientras nada.

Entrando en materia resaltar que cuando se hace un remake y/o nueva adaptación es inevitable comparar el material nuevo con el antiguo. Y, en este aspecto, me quedo con la película de Jack Arnold. La misma era mucho más ágil, dinámica, aventurera y entretenida. En cambio, la cinta de Jan Kounen tiene un cierto aire trascendente que no le pega al concepto original. Cierto es que ese espíritu también estaba en la película de 1957, pero más tapado y sólo dejándose ver al final. Sin embargo, en ‘El hombre menguante’ es casi una constante desde el principio. Basta el ejemplo de dejar sin explicación el fenómeno que causa la “enfermedad” en Paul remitiendo a cuestiones como el cosmos, el destino, fenómenos incontrolables o la propia existencia. Además esta idea de trascender más allá de un film fantástico de aventuras termina contagiando también a la música de Alexandre Desplat.

Lo que acabo de comentar no tiene que ser necesariamente malo. Esto ya dependerá de lo que busque cada tipo de espectador. Simplemente yo esperaba otra cosa, especialmente estando metido en el asunto Jean Dujardin. Dejando al margen el tono, y ahondando un poco en el guión, el mismo trata diferentes temas que, lógicamente, también tocaba la película de Arnold y el libro de Matheson. Me refiero a temáticas como la enfermedad, la familia y, sobre todo, el aislamiento. Especialmente vemos como el primer tramo se centra en las pruebas médicas y cómo estas van afectando la vida familiar del protagonista. Posteriormente la trama ya versa sobre la soledad y cómo luchar por la supervivencia en un mundo que antes dominabas y que ahora se ha vuelto completamente hostil. Es un buen guión escrito por el propio Jan Kounen, pero que carece de cualquier efecto sorpresa.

Dejando ya el tono y el libreto del film al margen, estamos ante una película bastante bien dirigida por Jan Kounen. Además la misma aporta las suficientes novedades como para merecer ser tenida en cuenta. Recordemos que el film original tan sólo duraba 81 minutos y aquí se añaden casi 20 minutos de nuevo metraje adicional. Un nuevo metraje que incluye nuevas pruebas médicas, escenas nuevas con la familia y algún que otro incidente novedoso en el sótano. Ahora bien, también es cierto que elimina determinadas escenas originales y recorta otras. Entre las primeras estarían las citas con la chica enana. Y entre las segundas la más perjudicada es el incidente con el gato. Del aterrador acoso visto en el original se pasa aquí a un simple escarceo.

Al respecto de los efectos especiales la película es muy notable. Además, en los mismos, podremos observar algún nostálgico guiño (por ejemplo, la caja de cerillas). Los efectos de disminución de tamaño y la comparativa de Dujardin con los muebles y demás se consiguieron gracias a un sistema híbrido. Por un lado, se grabó al actor por separado con fondos azules y, por el otro, se filmaron los decorados. También se empleó una herramienta de motion-control que permite controlar y reproducir movimientos de cámara idénticos. El resultado de todo esto nos entrega un gran trabajo en el que veremos a un diminuto Dujardin interactuar con cajas de cartón, soldaditos de plomo, casas de muñecas, alfileres, cerillas, trampas para ratones… y, por supuesto, la tan temida araña que iremos viéndola cada vez más grande y poderosa según nuestro protagonista siga encogiendo.

En el reparto hay un protagonista indiscutible que es Jean Dujardin tomando el relevo de Grant Williams y convirtiéndose así en el nuevo “hombre menguante”. Ahora el personaje se llama Paul y es ingeniero naval en vez de publicista. Prácticamente no recuerdo en este momento un solo plano en el que no salga Dujardin. Al principio comparte escenas con su mujer y su hija… pero luego la película pasa a ser un tour de force para el actor francés. Un tour de force que Dujardin salva sobradamente aunque se le echa en falta algo de su simpatía, encanto y humor personales. Una pena porque creo que al personaje le habría venido bien. Como detalle importante, y para valorar todavía más la labor del actor, comentar que prácticamente rodó todas sus escenas en solitario y en entornos con fondos verdes o azules.

Del resto del elenco tan sólo cabría hacer unas breves menciones para Marie-Josée Croze (Elise) y para la jovencita Daphné Richard (Mia). La primera encarna con profesionalidad a la esposa de Paul. Y la segunda destaca por su naturalidad y espontaneidad como la pequeña hija del matrimonio.

“Somos minúsculos. Una gota en el océano. Eso es lo que somos” (Paul)

En conclusión.
Termino esta crítica de El hombre menguante, un remake bien hecho en el que se intenta ofrecer algo más que un “simple” film aventurero de ciencia-ficción. A quién le guste la idea me parece perfecto, pero personalmente no llegué a conectar tanto con este concepto como con el original de 1957. Aquel era, por así decirlo, un film más “básico” y directo que te enganchaba desde el principio.

Tráiler de El hombre menguante

+ Lo mejor:

Los efectos visuales. Fusionar elementos tanto del film original como de la novela. Los cariñosos guiños a la película de Jack Arnold.

- Lo peor:

El aire de solemnidad, existencialismo y trascendencia que parece impregnar toda la producción. No hay nada de la simpatía que podría haber aportado Jean Dujardin tanto al personaje como a la historia.

Puntuación de Cineycine

DIRECCIÓN
7
GUIÓN
6
REPARTO
7
6.5

David González

En un mundo en que los héroes son metrosexuales y mean colonia, uno se pregunta: "¿Qué ha sido de los héroes de verdad?"… Entonces reaparece Sylvester Stallone y se restablece el orden.

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